martes, 11 de enero de 2011

Encuentros


Me inundan las ganas de escribir desde que leí por primera vez tus poemas.
Entro en este blog, mi blog, que tenía ya olvidado por la época en la que he estado pérdida en mi sombra, igual que tú apartada de lo que realmente me importa. Me ha llamado demasiado la atención hasta el punto de que el corazón me retumbara dentro del pecho y se me erizase la piel cuando hemos hablado en estos días. Demasiadas cosas en común, y demasiado bien expresadas. Ha sido como un cuadro con mil colores, todos perfectamente colocados en su sitio, perfilados. Ha sido ARTE, del que hace mucho tiempo que no encuentro; bien porque no he tenido tiempo o bien porque pocas cosas he leído como esas.
¿Sabes? Yo también colecciono contradicciones, y muchísimas. Los dos tenemos muchísimas cosas en común y sabemos cómo decirlas de manera que hagan erizar la piel. Descubrir la tonalidad de distintos cielos. Soñar despiertos porque lo de soñar creo que tú también lo haces. Escuchar a David Arkenstone o Lorena Mckennit mientras ves amanecer. Tomar un té de vainilla o mejor "el sueño de la Alhambra escuchando el oleaje del mar lento y al atardecer. Que el viento sople fuerte y sintamos esa libertad que tenemos y pocas veces sabemos aprovechar. Buscar pupilas porque seguro que alguna nos salva. Reírnos hasta que nos duelan los riñones. Visitar lugares sagrados y sintonizar con su energía y vibrar con la esencia del lugar. Saltar sobre la arena dejando por debajo el mar y tocando las nubes con la yema de los dedos. Dejar que la nostalgia se acune en nuestra sonrisa de vez en cuando. Que las lágrimas partan nuestra voz en dos. Que los gritos desenfurezcan el corazón. Correr, desbocar la rabia por nuestros pies.
Malos tiempos para soñadores, pero vendrán mejores.
Viajes. Soledad. Ausencia. Rutina. Cine. Música. Arte. Casualidades. Sueños. Laberintos. Salida. Enero del 2010. Almas conectadas.
Cometamos errores, en nuestra vida depende de ellos aprender.

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