martes, 31 de marzo de 2009

La nueva conciencia: los que buscan y los que encuentran


En todo el mundo se están produciendo acciones, actividades y foros que tienen como hilo conductor el cambio de conciencia. Es cierto que muchas personas se están convirtiendo en buscadoras de una manera diferente de estar en el mundo. Buscan lo que no han encontrado en nuestras sociedades del bienestar, lo que no deja de ser una paradoja. La supuesta felicidad que debería aportarnos vivir más tiempo y con mejor calidad de vida, acaba por convertirse en fuente de angustia. Se confirma entonces que vivimos mejor a costa de sentirnos peor.

Muchas personas, hartas del mundanal ruido que produce la nada, el vacío rellenado con parches de inmediateces, deciden emprender una búsqueda hacia el más allá. Pero tal ejercicio a menudo genera confusión y en el peor de los casos frustración. Tal vez porque el error de la búsqueda es seguir identificándose con objetos o sujetos externos. Eso significa volver a usar el mismo hábito adictivo, es decir, apegarse a las formas creyendo que con ello llegarán al fondo más profundo, a la plenitud de vida basada en la paz interior.

A mi modo de ver actualmente se puede distinguir entre los que buscan y los que encuentran. Los que buscan más allá de sus limitaciones pueden correr el riesgo de perderse. la voracidad de la búsqueda es tan grande y les da tanto sentido que lo menos importante es encontrar. Y cuando lo hacen, empiezan una nueva búsqueda. Nunca se dan por satisfechos, siempre hay algo más por descubrir, siempre hay algo más que justifique el seguir buscando. Buscan ir más allá del pensamiento y la emoción, logrando paradójicamente más pensamientos y más emociones. Buscan por todas partes sin sin darse cuenta que son ellos mismos lo que están buscando.

Los que encuentran son los que se entregan a la experiencia. Los que entienden que más que buscar, la clave es encontrar. Puede que intuyan previamente lo que buscan, aunque muchas veces logran encontrar sin habérselo propuesto. Es el fruto de vivir a fondo. De meter la narices muchas veces donde no deben. Son intuitivos y sobretodo practican el arte de conectar la información de que disponen, de conectar las diferentes experiencias de su vida.

Lo que buscas está en ti. Lo que buscas eres tú. Lo que buscas es el reencuentro con aquel que está contigo, experimentes lo que experimentes. El cambio de conciencia no proviene de hacer rehabilitaciones en tu exterior sino de un compromiso auténtico, de una experiencia de espacio interior. Si quieres cambiar el mundo, cámbiate primero a ti mismo. Esa va a ser tu inspiración para tí y para los demás. Buen viaje y felices encuentros.



lunes, 30 de marzo de 2009

FLUIR



No sé vosotros, pero en mi caso recuerdo muchas historias de esas que no sé nunca muy bien si las soñé alguna noche de primavera o, si por el contrario, fueron producto de algún sueño fugaz que tuve despierta mientras observaba deslizarse la lluvia tras un cristal de otoño. No puedo decir siquiera con seguridad, si realmente las soñé. Lo único que puedo asegurar es que son ciertas, que ocurrieron, sólo que nunca he conseguido adivinar en qué recoveco de la realidad acontecieron.

Pero sabéis, hoy ya no es muy importante para mí desentrañar este misterio. No siempre ha sido de esta forma, no creáis, antes era muy distinta. Vereis, yo siempre he sido una aficionada a buscarle el sentido, la coherencia y la lógica a todo. Quería discernir todo con precisión y exactitud; quería saber qué correspondía al terreno de lo onírico y qué al de lo real, qué al campo de lo razonable y qué no. Mi aspiración era llegar a ser tan precisa como un relojero suizo. Pensaba que si él podía serlo con un intangible tan escurridizo como el tiempo, porqué no iba yo a poder diseccionar de un tajo razonado otro tan esquivo como la realidad. Estoy segura de que cuando era una simple aspirante a relojero del alma no hubiese podido aceptar con tranquilidad no saber si estas historias fueron verdaderamente un sueño, o si es que simplemente ocurrieron de verdad.

Porque antes era como si la vida fuese un artilugio para jugarla con la cabeza. Creo que Mario Benedetti lo expresa a la perfección cuando dice en su libro "Vivir Adrede": "Hay un modo mecánico de entender la vida, un estilo sin escándalos ni hurras, sin el desabrigo de las tinieblas ni el acompañamiento de las melodías. No sirve ser vagabundo, ni gozar con las primicias de la soledad, tal vez porque el cuerpo se vuelve un artefacto y no importan vergüenzas ni utopías. Cada jornada reclama su accesorio, cada crepúsculo es un artilugio".
Si, antes era muy distinta. Ya de niña, cuando observaba un truco de magia increíble, en lugar de quedar boquiabierta como los demás niños, yo siempre me descubría preguntándome: “dónde diablos se habrá guardado este tipo esa paloma”. Le ponía todo mi empeño y todo mi con-razón a la difícil tarea de coger a la magia por los pelos de su lógica.
Hoy en día, después de ser descubierta por la magia de la “sin-razón”, reconozco que, más que la relojería espiritual, simplemente me interesa estar atenta, alerta podría decir, a todos aquellos minúsculos detalles que los ojos del corazón tengan a bien mostrarme; por eso los mantengo bien abiertos, para no perder detalle de todo el hechizo, el encanto y el conocimiento que duerme oculto en su interior, bailando alegre al son de cada “tic tac” suyo.

¡Qué curioso, el “tic tac” del corazón! ¿Será que este rodar la vida subido a la rueda intuitiva y hechicera del corazón es un viaje tan preciso y razonable como las entrañas de un segundo parido por el mejor de los relojeros suizos?

viernes, 27 de marzo de 2009

Faemino y Cansado

La llegada del Viernes con un poco de humor. Dejo un vídeo de Faemino y Cansado. Puedo decir que esta repleto de Faemino y Cansado. Absolutamente genial.

jueves, 26 de marzo de 2009

Envidia: Una competición en la que siempre se pierde

La envidia es un fenómeno psicológico muy común que hace sufrir enormemente a muchas personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas. Puede ser explícita y transparente. En cualquier caso la envidia es un sentimiento de frustración insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se desea inconscientemente dañar. ¿Por qué?.

El envidioso es un insatisfecho (ya sea por frustración, represión, etc) que, a menudo, no lo sabe que lo es. Por ello siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que poseen algo que el también desea pero no puede o no quiere desarrollar. Así en vez de percatarse de sus carencias y aceptarlas o satisfacerlas, el envidioso odia y desearía destruir a toda persona que, como un espejo, le recuerda su privación. La envidia es, en otras palabras, la rabia vengadora de impotente que, en vez de luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Por eso la envidia es una defensa típica de personas más débiles.

Dicho sentimiento forma parte también de esa lacra humana, "el narcisismo", desde el que el sujeto experimenta un ansia infatigable de destacar, ser el centro de atención, ganar, quedar por encima, ser el "más" y el "mejor" en toda circunstancia. Debido a ello, muchas personas se sienten continuamente amenazadas y angustiadas por los éxitos, la vida, la felicidad de los demás, y viven en perpetua competencia contra todo el mundo, atormentadas sin descansos por la envidia. No es ya sólo que los demás tengan cosas que ellas desean: ¡es que las desean precisamente porque las demás las tienen!. Es decir, para no sentirse menos o "quedarse atrás". Este sufrimiento condiciona su personalidad, su estilo de vida y su felicidad.

En la envidia todo vale. La ley de la selva y sálvese quien pueda. Los envidiosos, para procurarse, la caída de su rival : difaman, insultan, acusan y, lo que es peor, cuando ya nos les queda más argumentos para hablar en contra, transforman la mentira en verdad y la verdad la convierten en basura, pues los envidiosos suelen ser como las serpientes venenosas y las navajas de doble filos.

Recuerdo que hablando con un buen amigo mio entendido en el vasto tema de la envidia, me advertía en alguna ocasión: "Cuídate de los envidiosos que esos te dan un beso de Judas en la mejilla y te clavan el cuchillo de traición por la espalda. Además si la envidia fuera tiña cuanto tiñoso habría". Aprendí que la envidia es el pecado capital del individuo y la hermana melliza de la hipocresía. Y sin embargo me cuesta concebir como el ser humano puede gozar con la desgracia ajena y entristecerse con la felicidad del prójimo.

Resulta ser un contexto en el que los más grandes personajes de la historia alguna vez envidiados o envidiosos como son el arte, la cultura, la política, y, por supuesto en el periodismo donde abundan quienes conspiran a espaldas de quienes ejercen la misma profesión.

Se dice de la envidia que es un ser peligroso que puede convertir una cofradía en un nido de ratas y serpientes. ¡Ojo!, el envidioso se disfraza a veces de amigo, como el lobo de oveja, para causar un daño en el momento menos esperado, pues es un ser astuto que, aun siendo un pobre diablo, se ufana de tener más sapiencia y experiencia.

De ahí que cuando aparece un envidioso es mejor avanzar con los oídos tapados y los ojos bien abiertos, para no escuchar los falsos cantos de sirenas ni caer en la trampa que va dejando a cada paso.

En suma, cuanto más débil, insatisfecha o narcisísta es una persona, tanto más envidiará a la gente que posea lo que ella le falta. La envidia solo se cura concienciando y resolviendo las propias carencias.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Vivir sin prejuicios


En un mundo que evoluciona tan rápidamente como en el que vivimos, no ser capaces de cuestionar lo que sabemos, no animarnos a revisar lo que alguna vez nos dijeron o no permitirnos actualizar nuestra propia experiencia nos dejaría en poco tiempo en la misma situación de quien nunca supo y nada entiende.
Las ideas que se vehiculan a través de los prejuicios son por lo general heredadas y se han asumido de forma acrítica. No somos propietarios de ellas, sino que, por el contrario, estamos a su servicio.
En parte el mantenimiento de algunas ideas han sido producto de la anulación de la capacidad reflexiva.

Nada en la vida es blanco o negro, nadie detenta una única verdad. Pero, sin darnos cuenta, hemos interiorizado una serie de valores y normas que creemos inamovibles y nos limitan.

Nuestra rigidez mental puede estar provocada por supuestos universales, normas y dogmas que nos provocan repetir actitudes dañinas y no crecer como persona

Nuestra vida está plagada de decisiones grandes y pequeñas, de acciones triviales y trascendente, de ideas superfluas o profundas que basamos pura y exclusivamente en que " así es la cosa".
Vivimos rodeados de estos supuestos, los hemos asimilado de tal manera que casi nunca nos damos cuenta de que están allí ni de cuánto nos influyen. Y eso justamente es lo que los hace tan difíciles de flexibilizar. Porque aun cuando logremos tomar conciencia de ellos, están tan arraigado a nuestra mente que, a pesar de reconocer que no tienen fundamento alguno, ponerlos en cuestión es realmente difícil.

Para llegar abrir nuestra mente y adaptarnos a situaciones diversas y a un entorno siempre cambiante, es preciso desarmar ciertos mandatos, prejuicios y normas autoimpuestas.

Es necesario que los cuestionemos, que los descubramos, que lo veamos como lo que son. En ocasiones, el examen de estos supuestos nos llevará a rechazarlos, otras, a aceptarlos; otras a modificarlos. Pero, en cualquiera de estos casos, seremos nosotros los que gobernaremos nuestras creencias y no ellas a nosotros.

martes, 24 de marzo de 2009

El curioso caso de Benjamin Baños

Creo que este cortometraje puede traer a la memoria un episodio etílico de algún despistado.Cortometraje de Álvaro Vega Rico, El curioso caso de Benjamin Baños

La cara oculta de las sectas


Se ocultan bajo una mascara religiosa y benefactora y ofrecen bellos mensajes de amor, fraternidad y libertad; Sin embargo su realidad es sórdida y terrible.

El fenómeno de las sectas es tan amplio como complejo, y en estos tiempos después del cambio de milenio está, siguiendo el tópico, de "rabiosa actualidad": basta recordar el dramático episodio protagonizado en Uganda en el año 2.000 por la secta "Restauración de los Diez mandamientos", en el que resultaron muertas centenares de personas en lo que parecía un suicidio colectivo que luego se tornó en asesinato en masa o exterminio. Numéricamente, hoy día el fenómeno es mucho mayor que en ningún otro momento de la historia, proliferación que puede deberse a diferentes motivos, entre los que se encuentra la influencia psicosocial de los medios de comunicación (como la prensa diaria, el movimiento editorial en torno a las sectas o las películas milenio del fin del mundo), la crisis de las religiones tradicionales y el ya citado cambio de milenio, sin que los sucesos dramáticos y espeluznantes protagonizados por algunos grupos sectarios que han sido portadas de todos los diarios parezca desanimar esta expansión.

La palabra "secta" parece ir cargada de un tono peyorativo o descalificador. A ninguna le gusta ser identificada como tal, aunque lo sean, por lo que han tratado de introducir otras denominaciones más neutras y descomprometida como "nuevos movimientos religiosos", "movimiento religioso alternativo", o "nuevos cultos". Estos nuevos movimientos religiosos alternativos se caracterizan por ser recién nacidos, tener un éxito expansivo debido a la configuración del medio social como una sociedad de información, por su sincretismo religioso en el cuerpo doctrinal y normativo, por constituir una alternativa a la religiosidad y sociedad establecida, por afirmar la falsedad de la religión existente y por pretender un cambio radical. En ellos estarían incluidos las antiguas sectas desgajadas de las grandes religiones, las sectas surgidas a raíz del gran despertar angloamericano del XVIII y XIX, asi como el nuevo Despertar del siglo XX o "New Age".

Al margen de criterios meramente tipológicos, hay un grupo de sectas que resultan socialmente inquietante y potencialmente delictiva, que son objeto de una atención especial por parte de especialistas. Son las denominadas SECTAS DESTRUCTIVAS (S.D.), lesivas desde el punto de vista psicológico, social y jurídico.

En España se han implantado dos grupos que los especialistas califican de destructivos. En primer lugar la iglesia de la Cienciología, creada en Estados Unidos y conocida en España desde 1997. Su objetivo es "despertar" al planeta tierra, de acuerdo a unas técnica mentales de su fundador, liberando a sus habitantes de un lavado de cerebro ocurrido hace 76 millones de años por el dirigente de un gobierno galáctico. Es un grupo de estructura piramidal con sede en los Ángeles, ellos tienen sede en grandes capitales ( Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao...). El segundo, con centros en Madrid, Sevilla y Bilbao se encargan de las clínicas de desintoxicación de drogadictos. Ligadas a ella se encuentra "Nueva Era "y la "Fundación camino de la felicidad". Ha sido sometida a investigación tanto en España como en Estados Unidos donde sufrió un gravé revés policial-judicial a finales de los ochenta.

En segundo lugar la secta "CEIS" (Centro esotérico de investigación), cuyo fundador e ideólogo, el catalán Vicente Lapiedra Cerda, es conocido por las denuncias presentadas contra él por abusos de niños de los que era su maestro.

Y es que pese a que el mayor daño que puede ocasionar una de estas organizaciones es incitar al suicidio o al crimen, el daño personal, psicológico y social que causa a sus integrantes es muy importante.

Las sectas atraen a personalidades inestables, a individuos con problemas afectivos, a solitarios, a víctimas del desamor, a aventureros sentimentales, a los deseperanzados, también a los más jóvenes...todos en búsqueda de un nuevo sentido a sus vidas. El proceso es siempre el mismo; una charla, la lectura de un folleto, la realización de un cursillo, la convivencia durante unas horas con los demás adeptos, etc. El grupo se muestra cohesionado y afectuoso con el vacilante curioso y al que se le invita en otra ocasión y entretanto va calando el mensaje transmitido por la secta; al final tras un proceso de "lavado de cerebro" el nuevo adepto se adhiere a la filosofía sectaria, aceptando las nuevas creencias como naturales y ciertas y siguiendo ciegamente las disposiciones del líder, presente en toda secta que se precie.

Este proceso de "lavado de cerebro" lo conocemos muy bien los psicólogos. La mente se abre de par en par ante los mensajes afectivos, ante las sugestiones emitidas por personalidades carismáticas, la lógica (¿ quién dijo alguna vez que el hombre tenía una mente fundamentalmente lógica?) se quiebra dando paso a la creencia ciega sin dejar un resquicio a la duda o la discusión; el proceso de manipulación coercitiva se consolida. El adepto a construido en su mente un nuevo mundo personal (sectario) que le produce menos angustia, le evita el sufrimiento, le aleja de la triste realidad cotidiana y le sumerge en la alienación, el aislamiento, el delirio, la despersonalización..El nuevo adepto ha sido abducido por la secta; probablemente romperá o deteriorará sus vínculos familiares, dejará su trabajo y sus amigos, abandonará ocupaciones cotidianas sin ser consciente de haber sido manipulado. Si con el tiempo decide abandonar la secta le resultará muy complicado; en todo momento la organización intentará evitarlo por todos los medios: surgen presiones, amenazas, acosos...

La reinserción de un adepto sectario que desea (o no desea) reintegrarse a la sociedad es en ocasiones complicada. Los desprogramadores (psicólogos) deberán llevar un trabajo de "restructuración cognitiva (que utilizamos en terapias ordinarias de carácter cognitivo para rebatir ideas irracionales presentes en el afectado de diversos trastornos psicológico) que haga ver al ex-adepto la manipulación a que fue sometido, que rechace las creencias impuestas por la secta y que psicológicamente se prepare para aceptar el mundo real, confrontar sus problemas adecuadamente y reintegrarse a sus ocupaciones y entorno cotidiano.

Las sectas actualizan sus doctrinas periódicamente y renuevan sus objetivos.

El mayor peligro desde todos los puntos de vista recae en los más jóvenes. Muchos de ellos desde la curiosidad, la inestabilidad, la indiferencia o el desengaño, se introducen en grupos u organizaciones poco conocidas que de una u otra forma compensan el afecto y la atención que no reciben de sus familias o de su círculo de amistades. Los padres tienen la obligación con respecto a su hijos no reside solamente en proporcionar ropa, alimento, un techo y "depositarlos" en la escuela o instituto de su elección. Es fundamental que participen activamente en su educación y les preste todo tipo de apoyo afectivo y social; no se puede dar la espalda a sus necesidades; si se quiere que los hijos se desarrollen adecuadamente y no sientan la necesidad de integrarse en organizaciones sectarias es primordial que la comunicación prime en el ámbito familiar; que sepan con certeza en que círculos se mueven de forma que en caso extremo se pueda actuar rápidamente desde un primer momento.

Cuando se habla de sectas, no nos pasa desapercibido que otros tipos de asociaciones son igualmente preocupantes: tribus urbanas, peñas futbolísticas violentas, partidos políticos extremistas, grupos fanáticos, etc. Salvando las debidas distancias, también en estos casos se produce un adoctrinamiento muy similar al comentado.

Reflexionemos sobre qué esta sucediendo. Tenemos en nuestras manos la posibilidad de trabajar por un mejor futuro. No podemos cerrar nuestros ojos y cruzarnos de brazos.






miércoles, 18 de marzo de 2009

El efecto de la música sobre nuestras emociones



En alguna ocasión, hace ya tiempo, tuve una discusión con un amigo mio con respecto a la música, su teoría era que no existe música buena o música mala, sino que solo hay música que nos gusta y música que no nos gusta. Yo como siempre (o casi siempre) contradije su teoría alegando lo siguiente:

La música es un arte, y entendiendo como arte, toda creación humana que a través de una estética visual, auditiva o incluso táctil, nos produce un estado de animo distinto al original. Partiendo de esa idea alegada (aun lo creo así) que existe música (también otras formas de arte) que, definitivamente no tiene estética, y no me estoy refiriendo a ningún genero en particular, aunque en mi opinión, existen tipos de música que rara vez se aproximan a esta estética auditiva a la que me refería.

La música es un enigma, un misterio que desde los albores de la humanidad ha estado presente marcando una temática divina entre las notas. Como dice Almendro (1999) "tal vez el firmamento sea un tambor de resonancia con las estrellas como notas de consciencia".

De la música se suele decir que amansa las fieras y hay un dicho zen que establece que para llegar a la quietud total hay que atravesar las fieras del inconsciente. El dios Orfeo estableció una vía hacia ello.

Me pregunto que extraño poder poseía Orfeo que con su lira no sólo conseguía que las aves y animales se reunieran en torno a él, sino que detenía los cantos de sirenas con el suyo propio.

Es que Orfeo poseía el poder mágico de la música, un poder que produce efectos sobre el ser humano, como cambiar nuestro estado de animo, relajarnos, conmovernos, hacernos pensar e incluso ayudarnos a recordar.

Desde tiempos inmemorables algunos individuos afortunados sabían como penetrar el velo que separaba la conciencia ordinaria de la extraordinaria. Con una fuerza milagrosa, esta creación más que humana, que es la música, transporta, transmite y transforma estados de consciencia, comunicando lo comunicable y lo incomunicable.

Es pues, un hecho incontrovertible que la música afecta a las emociones, las cuales a su vez influyen en numerosos procesos corporales; puede cambiar el metabolismo, aumentar o disminuir la presión sanguínea, afectar a la energía muscular, a la digestión, a las secreciones internas y a la respiración. Incluso las redes neuronales del cerebro son sensibles a los principios armónicos.

De hecho, la música forma y ha formado parte de todas las tradiciones espirituales del planeta. En psicoterapia no sólo como relajación sino como inductora y catalizadora de procesos inconsciente está siendo todo un descubrimiento.

Es básico para entender el proceso de cómo la música entra en nuestros sentidos e influye en nuestras emociones y pensamientos las palabras de Hamel: " No hay duda de que cada uno de nosotros escucha "su" música, con un gusto determinado y relacionando las piezas con emociones o conceptos, o incluso asociaciones inconscientes. El idioma musical con el que cada uno se identifica es a menudo un inventario de su condición interior".

Quizás, después de haber leído este articulo, creo que ya estaremos todos más preparados para saber que a través de la música y el ritmo, podremos aprender a llevar un buen ritmo en la vida y FLUIR..... que no es poco.

La música del compositor Michael Nyman como banda sonora en la famosa película "el piano" es una muestra de sonidos que transforman nuestras emociones.






martes, 17 de marzo de 2009

El arte de amargarse la vida



El ser humano, dicen, es un animal que hace arte. De hecho cultiva como sabemos muchas disciplinas artísticas, tales como la pintura, la escultura, la arquitectura, la música y la poesía, entre otras. Pero pocas veces hemos caído en la cuenta de que practicamos un arte extremadamente curioso, paradójico y podríamos decir surrealista en el que casi todos somos expertos: el arte de amargarnos la vida.

Pondré un ejemplo, el ser negativo en todo y pronosticar toda suerte de desgracia, cuando cuesta lo mismo hacer lo contrario. En un pasaje leí que Winston Churill, decia el sentencioso inglés que la salud es un estado transitorio entre dos periodos de enfermedad y que por lo tanto no augura nada bueno. Más allá de lo ingenioso de la frase rotundamente cierto que muchas personas con una extraordinaria salud viven preocupada por el temor de perderla.


El caso es que hay un fenómeno curioso llamado "profecía autocumplidora". Consiste en que si alguien profetiza continuamente que algo que le compete va a ocurrir aumenta de forma significativa las probabilidades de que dicho acontecimiento se produzca. Lo sabe muy bien el saltador de altura cuando se concentra ante el listón por encima de dos treinta, se imaginan que estuviera mentalmente diciéndose lo tiro, seguro que lo tiro, no salto ni de coña. Sería poco menos que un milagro que con esa disposición pudiera sobrepasar la altura.

Conviene por lo tanto ser positivo y derrochar optimismo, como derrochaba aquel que dijo de que no hay mal que por bien no venga.

La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte-el pesimismo-radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desanimo.

El optimismo supone una actitud permanente de recomenzar, de volver al análisis y al estudio de las situaciones para comprender mejor la naturaleza de las faltas, errores y contratiempos, sólo así estaremos en condiciones de superarnos. Si las cosas no fallaran o nunca nos equivocáramos, no haría falta ser optimista.

Siempre me causa gracias recordar que, cuando los pesimistas reniegan de su condición agorera, suelen decir que no son pesimistas sino realistas. Lo cierto es que, según las estadísticas, el 85% de las veces, esas catastróficas predicciones no se cumplen, con lo cual parece evidente que es más realista esperar que las cosas salgan bien, en vez de imaginar desastres.

Cuando una persona mejora su negativa visión del futuro y apuesta porque todo puede ir mejor, y se ocupa de ello adecuadamente, la magia ocurre y los acontecimientos toman un giro más positivo. Dicen que el industrial automovilístico Henry Ford, cuando hablaba de la fuerza de nuestros proyectos, solía repetir: "Tanto si estás seguro de que todo irá bien, como si tienes la certeza de que todo irá mal, estás en lo cierto".

domingo, 15 de marzo de 2009

Musica para recordar

Uno de los grupos escoceses, Camera Obscura que me gusta. Esta es una de las canciones que me puede, Before you cry.


Otro de los cantantes que se me apetece recrearme es Bruce Springsteen. Dejo estas canciones que son de mis favoritas.





Otro de mis cantantes favoritos es U2. Dejo la canción Wit or without you

Bob Dylan con el tema Things Have Changed que tantos recuerdos me trae

sábado, 14 de marzo de 2009

Compañia


Un gusto raro tiene la soledad, amarga como esos días amargos en que el silencio se apodera de cada una de las habitaciones, y la fría cama es un hecho inquietante que teme el peso leve del único cuerpo que la habita. Insípido, como la comida de la tarde que rápidamente desaparece y no ha palabras para describir la tristeza de esa exangüe saciedad. Los ojos fijos, dulces porque estar solo es también un bálsamo para ciertas heridas que no se quieran recordar.


Esto me hace pensar en el corto de Alex Hernádez, Compañía, con su melancólico soliloquio, su cielo opresivo y sus protagonistas inciertos.


miércoles, 11 de marzo de 2009

Religulous: Ridiculos integristas religiosos



"Religulous" es una palabra que mezcla "religious" y "ridiculous" (religioso y ridículo), y el título de un notable documental realizado por Larry Charles ("Borat"), en donde arremete contra todos los fanatismos religiosos, sin centrarse en ninguna creencia específica. Protagonizado por el comediante norteamericano Bill Maher, el actor va describiendo las ideas y creencias religiosas que resultan absurdas y cómicas o ridículas. Maher viaja por todo el planeta entrevistando a personas acerca de Dios y la religión, mediante su singular personalidad llena de sarcasmo.

El documental comienza en Jerusalen donde supuestamente estuvo Jesús y se escribió la historia más influyente de la humanidad. Alli, Maher establece la premisa básica del documental y nos cuenta que estamos a punto de viajar con él por el mundo, en una jornada llena de entrevistas cargadas de sátiras e ironía a grupo de fieles que a pie puntillas adoran a dioses que no conocen, pero en los cuales pone su vida a disposición ciegamente. A pesar de ello, el actor cumple su labor sin alcanzar la ofensa ni la falta de respeto, por lo que resulta un ejercicio brillante que deja al desvelo situaciones que para muchos resultan algo absurda.



martes, 10 de marzo de 2009

VIVA LA VIDA

Esta maravilla acaba de recibir el premio Grammy a la mejor canción del año. Sólo puedo decir que estoy de acuerdo.

sábado, 7 de marzo de 2009

Desafíos



Conseguir nuestros propósitos implica atreverse a afrontar lo desconocido. El miedo suele ser el gran obstáculo a la hora de hacer realidad un sueño y hacia él deberíamos apuntar el siguiente paso de nuestro desafío. El miedo paraliza la acción, opaca la más sana de las ambiciones y entorpece la creatividad. A veces mostrándonos su cara más cruel y otras escondiendo en forma de pesimismo, pereza, postergaciones o timidez, el miedo nos conecta con nuestros fantasmas internos: el fracaso, el rechazo, el cambio, el riesgo, la crítica.

La batalla contra el miedo comienza, en este caso, simplemente por aceptar que su presencia es parte de la respuesta normal al desafío que el sueño plantea.

El escritor Ambrose Bierce decía que, para hacer realidad los sueños, era imprescindible despertar.
La conciencia de que nuestro tiempo no es infinito puede ser un incentivo. La vida no es un ensayo y, desde el análisis más obvio, podríamos considerarla como una oportunidad única para hacer realidad todo lo que hemos soñado.






El éxito verdadero importante viene del respeto hacia uno mismo y de arriesgarse en la dirección de lo que somos y sentimos. La confianza se expresa en algo tan esencial como "ser lo que somos", que a su vez se plasma en "hacer lo que hay que hacer", "dar lo que hay que dar" y "recibir lo que hay que recibir", según la expresión de Swami Prajnanpad, un conocido hindú. Si confiamos en nosotros mismos, no podemos fallar, porque lo que hacemos y vivimos toma el tinte de inevitable y casi espontáneo.

Sin ánimo de ofender




La ofensa es un arma capaz de herir el amor propio. Es una creación propiamente humana que deriva de la conciencia del ego, y sus pilares son la soberbia y el narcisismo. Sin orgullo ni creencias no hay ofensas.

Todas las ofensas son vividas como agresiones, aunque no todas las agresiones provocan el sentimiento de ofensa. Lo cierto es que, ante el mismo estímulo, sentimos y actuamos de forma diferentes en función de nuestros recursos personales; es decir de nuestra interpretación, de nuestra flexibilidad mental y de nuestro sentido del humor.

Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Así lo afirmo Albert Einstein. No es necesario que exista un ofensor consciente para que alguien se sienta agraviado, ni siquiera que el ofensor sea una persona ya que hay quien vive ofendido con la vida o con la suerte. Se puede ofender consciente o inconscientemente, sin quererlo, sin saberlo o por el mero hecho de existir. Para convertirse en ofensor, solo se precisa la existencia de una persona que sea susceptible de sentirse ofendida.

No obstante, hay quienes hacen de la ofensa todo un arte. La ofensa es la forma desadaptativa que han elegido para relacionarse consigo mismo, con los demás y con el mundo.

Según el filosofo Lou Marinoff, las personas que buscan motivos para ofenderse siempre los encuentran, porque son ellas quienes tienen un problema: necesitan ofenderse.

Los seres humanos, ante una amenaza, reaccionamos para protegernos, estamos programados para la defensa. Entonces, ¿qué sentido tiene la ofensa? Para no vivir eternamente ofendido, es importante aprender a protegernos de aquello que consideramos amenazante. Se trata de no entrar en la espiral del agravio y dar la salida adecuada a las emociones caóticas que surgen cuando nos sentimos heridos.

Podemos percibir la ofensa como un peligro ante el que vamos a reaccionar, o como una oportunidad a la que vamos a responder.

Buscar a los culpables de la ofensa-para castigarlos, vengarnos o intentar cambiarlos- o quejarnos y adoptar el papel de víctimas son estrategias que nos generan más sufrimiento. Lo cierto es que podemos hacerlo mejor. Es importante reconocer las emociones que nos conectan con la ofensa (ira, resentimiento, sufrimiento....). A partir del conocimiento de las emociones, podremos desactivarla y canalizarlas de forma emocionalmente ecológica.

Es importante que tratemos de relativizar, de quitar hierro, disminuir la seriedad y saber que hay pocas cosas realmente importantes de las que deberíamos preocuparnos.¡Cuántas energías perdemos en discusiones nimias! ¡Cuántos desencuentros por cuestiones superficiales! ¡Cuánto esfuerzo por mantener posiciones numantinas! ¡Cuánto absolutismo! Y contra el absolutismo tolerancia y flexibilidad.

Señalo como además he repetido el algunas otras ocasiones la importancia del humor. El humor es también, a veces la mejor manera de defenderse ante las ofensas. Bernard Shaw recibió una carta anónima que contenía sólo la palabra "Imbécil", cuentan que al leerla exclamó: "He recibido muchas cartas anónimas sin firma, pero es la primera vez que recibo una firma sin carta"

viernes, 6 de marzo de 2009

La magia de la danza

Dia 6 de Marzo, día especial. Voy a deleitarme de algo mágico con esta música y la danza de Polina Seminova. Solo hay que verlo y difrutarlo.

jueves, 5 de marzo de 2009

Reflexiones de amar



"Imagínate que una persona a la que amas está gravemente enferma..y la única forma que hay de curarla es hacerle la autopsia mientras está viva, abrirla, analizarla y experimentar con la materia viva, porque así a lo mejor encuentras el modo de salvarla. Me gustaría curar a Anna. Ella también lo sabe ya. Hay algo entre los dos que impide que ella esté totalmente conmigo. Su cuerpo es dócil, su alma esta dispuesta a todo, y sin embargo se resiste a entregarme su secreto más profundo, su única propiedad privada, lo más importante para ella, un recuerdo, un deseo, algo, no sé. ¿Qué significa esa nimiedad comparada con la infinitud de una vida entera?. La naturaleza trabaja con enormes derroche: sólo en el cerebro humano hay seiscientos mil millones de células . ¿Qué importa pues, una sensación oculta, una emoción inconsciente?. A veces me parece que no me importa. Intento servir a los demás, lo que para mi constituye el único sentido de la vida. Tengo que trabajar cueste lo que cueste. Me hago la autopsia a mí mismo. Sin piedad. Me tumbo en la mesa del quirófano y examino todos mis sentimientos y mis recuerdos con la esperanza de que la culpa sea también mía, de que me haya equivocado, de que no haya amado lo suficiente, de que no haya sido lo bastante hábil o astuto..., porque quizás también necesitemos astucia para el amor." "Sandor Marai"
















miércoles, 4 de marzo de 2009

Buscando la verdad

La verdad es que uno puede buscar la verdad de muchas maneras, pero en estos últimos tiempo están habiendo muchos artistas entre ellos Leornad Cohen, que están convencidos de que la verdad esta en la religión.


"Somos atraídos por la verdad", dice Leonard Cohen, ya que, " cuando la oímos y la vemos nos hipnotiza". El cantante en una entrevista afirmaba que todos estamos hambrientos por la verdad. Lo que pasa es que se muestra de diferentes formas y maneras.

Buscar la verdad es siempre algo doloroso. "Suele darse por sentado que la perfección no existe", dice Cohen, "que nuestro mundo está roto, y que con corazón derrotado vivimos vidas rotas".

"Todos llegamos a un punto donde debemos encontrar sentido para nuestra vida", dice Cohen, "cuando tenemos que buscar metáforas que nos expliquen el significado de nuestra vida". Hay muchas formas. Para él, "es ahí donde encajan las tradiciones religiosas". Aunque desde mi opinión es algo que todos estamos continuamente examinando, debatiendo y corrigiendo.

"A no ser que la persona esté rota y sufriente psíquicamente, no va a enfrentarse a un examen espiritual", dice cohen, "uno empieza a ser sabio cuando se da cuenta de que es sumamente infeliz aquí".

Pienso que el mayor engaño de la mente es creer en algo tan solo porque uno quiere creerlo dijo una vez Louis Pasteur.

Y es que hay mucha gente que aún a pesar de lo apabullantes que sean las pruebas que demuestren que su credo es infundamentado, o lo poderosa que sea la dialéctica con la que se les pretende convencer de lo contrario, siguen, siguen creyendo....

En lo bueno y en lo malo, lo peor es ver como cosas que se creían superadas hay gente que se dedica a intentar reventarlas, en vez de intentar buscar una respuesta en lugares en donde aun al menos la ciencia no llega.

Es por ejemplo sabido en ciencia que la única información que recibimos del universo es la que este nos concede, ya que cuando intentamos profundizar, condicionamos esta información (es un hecho conocido en física cuántica llamado el principio de incertidumbre de Heisenberg) y que por tanto, hay una inmensa cantidad de universo existente, que al menos con la tecnología que disponemos como mucho es posible intuir.

Efectivamente, la ciencia tiene un límite, precisamente cuando se llega a esos senderos oscuros, la ciencia es la primera que humildemente dice, " a partir de ahí no se que hay". Y a partir de ahí es donde entra la religión, y el que cada uno piense y crea lo que quiera creerse.

Nadie puede ni debería imponer sus ideas acerca de lo que aún nos es desconocido. Dios existe para quien quiera creer en él, y precisamente no hay forma de demostrar lo contrario, pero del mismo modo que no se puede demostrar su existencia, al menos la existencia que algunos se empeñan en demostrar.

La misma idea de Dios responde a un deseo inconsciente de buscar protección en una especie de padre que nos resguarde de nuestros miedos. Esta idea toma más fuerza si cabe si observamos que la mayor parte de las acciones humanas están guiadas por la búsqueda de seguridad.


Cuando nace una religión lo hace en un momento histórico determinado y sujeta a los conocimientos de la vida que pertenecen a ese momento. La "voz" de Dios, que en realidad es la de los hombres que la crearon al estar basada en verdades inamovibles quedan irremediablemente enfrentadas al fluir de la historia y, por añadidura, a la de los conocimientos que la acompañan.

Una de las razones por la cual ha perdido peso en Occidente es precisamente, porque los avances científicos de los últimos siglos han ayudado a explicar la mayor parte de los fenómenos naturales que en el pasado fueron fuente de la religión.

La religión queda así estancada y en peligro por falta de coherencia en su explicación del hombre y del mundo, lo cual constituye un arma de doble filo, pues puede dar lugar al nacimiento de fundamentalismo e integrismo, en un intento desesperado de sobrevivir al empuje de los conocimientos y a la erradicación de la ignorancia.

Los fundamentalismos en los que puede derivar la religión por esto, aunque sirve de máximo exponente, no es exclusividad del Islam. En EE.UU, por ejemplo, en las zonas en las cuales hay una fuerte presencia de grupos fundamentalistas cristianos, se suele escamotear cualquier enseñanza que ponga en duda el relato bíblico, entre ellas teorías cientificas del origen de la tierra y de la evolución, lo que también es frecuente en la comunidad judía. Incluso el budismo donde hemos comprobado que en estos últimos tiempos proliferan algunos artistas importantes, no se ve libre de fundamentalismo, como lo demuestra el atentado por envenenamiento que en 1995 protagonizó en el metro de Tokio el grupo budistas japonés del líder religioso Aum Shinrikyo.


Así que llegado a este punto en mi total desacuerdo de la búsqueda del sentido y de la verdad a través de la religión que termina por no dar respuestas a nuestro malestar, creo que todo el mundo puede encontrar las respuestas a través de si mismo.

Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida, y en vez de ellos pensar en nosotros como seres a quienes la vida le inquiriera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación sino de una conducta y actuación adecuada. En última instancia vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada uno de nosotros.

Dichas tareas, y consecuentemente, el significado de la vida, difiere de una persona a otra, de modo que resulta completamente imposible definir el significado de la vida en términos generales. Nunca se podrá dar respuesta a las preguntas relativas al sentido de la vida con argumentos especiosos. "Vida" no significa algo vago, sino algo muy real y concreto, que configura el destino de cada persona, distinto y único en cada caso.La vida no nos interroga con palabras sino con situaciones, las que nos toca vivir en el transcurrir diario. Nuestras respuestas, por tanto tampoco serán con palabras sino con acciones. Cada acción es producto de una decisión, y todas ellas engarzadas, dibujan el sentido de nuestra vida. No el de la vida en términos generales y abstractos, sino el de la nuestra, la existencia de cada uno de manera específica y única.

El sentido del la vida surgirá en la medida que podamos elevar la vista desde nuestro ombligo hacia el horizonte. Mientras la mirada esté fija en el ombligo, únicamente nos veremos a nosotros mismos; cuando busques el horizonte, aparecerán los demás, aquellos con quienes nos vinculamos, los que componen con nosotros la compleja, sutil y sagrada trama de lo humano.Eso que le da sentido a nuestra vida, será, siempre y de un modo inevitable, algo que nos mejora tanto a nosotros, como a los demás y al contexto en el que vivimos.

martes, 3 de marzo de 2009

Cuando vivimos disociados


Vivir disociado es vivir dividido, escindidos, lo opuesto a unificado.

Considero la disociación como un mecanismo de defensa del yo, mediante el cual los aspectos de la personalidad que resultan insoportables, son rechazados y colocados en compartimentos estancos del psiquismo, favoreciéndo así la división interna.

En la disociación hay grados. El caso extremo es el de la personalidad doble o múltiple que tanto hemos visto en las películas. Disociación extrema había entre el doctor Jekill, un médico entusiasmado con la investigación y mister Hyde, un psicópata asesino. En la doble personalidad los compartimentos son tan estancos que la personalidad primaria, doctor Jekill en nuestro ejemplo, desconoce por completo la existencia y las actividades de la personalidad secundaria, mister Hyde. Hay barreras amnésicas entre las personalidades disociadas. Estos casos tan frecuentes en el cine, son extraordinariamente raros en la realidad. Pero sí son frecuentes grados de disociación menores.

Los hay que viven una doble vida, la oficial que es convencional, adecuada al sistema y la otra, la paralela, que es muy opuesta a la primera y en la que se lleva a cabo todo aquello que conflictúa y se mantiene reprimido. Resulta a veces sorprendente, casi increíble, que esas personas pasen de una faceta a otra sin resistencia alguna, sin lucha interna, sin reflexión, actuando en una u otra con normalidad, como si nada pasase. Pero pasa y llega un día en que el mecanismo deja de funcionar y se enfrentan a un espejo que no se puede esquivar y que devuelve una imagen grotesca de verdadera falsedad.

Lo negativo es también parte de nosotros. Si uno lo niega una y otra vez, lo reprime, lo trata como si fuese un monstruo y lo mete en el desván, acabará saliendo de alguna manera. Lo que conviene es ser consciente de todo lo nuestro, también de lo feo, reconocerlo e integrarlo: sé tú mismo, no importa lo que seas. Pero además podemos y debemos intentar limarlo, suavizarlo, modificarlo: Ser siempre el mismo, pero nunca lo mismo.

lunes, 2 de marzo de 2009

LA SUERTE


Albert Einstein dijo una vez "estoy convencido de que Dios no juega a los dados con el hombre", negar a este genio o discutirlo por mi parte seria, necio, pero sigue esta nuestra sociedad amarrándose a que los dados o la suerte juegan un papel fundamental en nuestras vidas.

En estos días donde la comodidad es sinónimo de felicidad, creemos que las consecuencias que vivimos en cualquier ámbito de nuestras vidas son productos de la suerte y no de nuestros actos, aun damos valor al genio maligno que cito Descartes, antes que al resultado de nuestro valor o esfuerzo.

Las personas excusan su situación, normalmente si es desfavorable, a un golpe de mala suerte, y creen que esta puede cambiar con un nuevo aire de la requerida buena suerte.

La suerte no existe amigos, y quiero aquí exponer mis razones o explicar las justificaciones de aquellos que excusan sus pesares en este ente tan poco demostrable.

Para empezar, dejar claro, que sin la existencia del hombre no hablaríamos de la suerte, la suerte es una invención del hombre, un movimiento si queremos decirlo así del humano, ya que sin este en la tierra nadie justificaría los resultados de la naturaleza en la suerte.

No existe ninguna ciencia, ninguna fuerza, ninguna ramificación de la filosofía que justifique nada en la suerte, la razón no necesita de la suerte para hacerse entender.

Jamás el esfuerzo desayuna a la fortuna (Fernando de Rojas)

Conozco gente que cuando suspende un examen, lo despiden de un trabajo, o le deja su novio por otra se esconden tras la mala suerte, que mala suerte de no aparecer los temas que yo mas me prepare, que mala suerte que el encargado que tenia fuera un tirano, que poca suerte tuve de salir con ese hombre tan sinvergüenza, el escondernos en la suerte nos aparta de la realidad, no nos permite analizar nuestros fallos ni dejar florecer nuestro sentido autocritico.

Si dejamos nuestras vidas en manos de la suerte, pasamos a ser copilotos y el copiloto no dirige el coche, no tiene claro el camino que tomar y si lo tiene no puede hacer nada por seguirlo, el copiloto no reacciona ante un posible accidente o una piedra en la carretera, el se abandona a su suerte.

Tenemos que tomar el volante y ser el guía de nuestro viaje, trabajar y esforzarse por llegar seguros, a tiempo o sin equivocarnos, aceptar la responsabilidad que tenemos sobre nuestra vida, sus actos y sus resultados.

Aceptemos que no hemos tenido mala suerte en la vida, aceptemos que no hemos hecho nada para tener otra cosa, si esperamos a que cambie nuestra suerte sentados en la acera, nos atropellara alguien que va a por la vida