miércoles, 21 de octubre de 2009

NO TE RINDAS


En una de sus frases más citadas, Julio Cortázar, afirmaba "que nada esta perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo.

Muchas personas se manifiestan herederas de una nueva conciencia, que sienten, piensan y actúan a partir de la idea de que la vida es un regalo y un misterio a vivir, no un problema a resolver. Sin duda,una actitud altamente positiva y armónica.

Pero resulta que la vida no es plena armonía. También existe el caos. O dicho de otro modo, existen el caos y el orden, el contraste entre los opuestos, para lograr así la tan deseada armonía interior. Si solo existiera armonía, nuestras vidas existirían en un solo plano de conciencia. Siempre el mismo. Por eso, las crisis son necesarias para avanzar.

No es agradable estar metido en una crisis, sea del tipo que sea. Por eso hay dos cosas que deben tenerse en cuenta. La primera es que lo vamos a pasar mal, y que cuanto antes lo aceptemos, mejor. La segunda cosa, la mejor, es que la crisis puede suponer una nueva oportunidad. Puede significar una transformación que nos permita sentirnos mucho mejor con nosotros mismos y con la vida. Es cierto que, según como se resuelva, puede significar una amenaza física y psíquica o una regresión a estados anteriores de nuestra vida. Que sea lo uno o lo otro va a depender de cada persona y de como resolvemos esas dos premisas citadas anteriormente.

Cuando se esta inmerso en una crisis personal, hay poco que hacer y mucho que aprender. A menudo la primera tentación es la de buscar la manera de huir lo antes posible de ese estado que aparenta ser un agujero negro interior. La precipitación, las ganas de acabar con ese sinsentido, con esa angustia existencial conlleva mas tensión aún y más ansiedad. Por eso, lo primero que hay que hacer es no tener demasiada prisa.

Dicho de otro modo, hay que darle el tiempo que precise a nuestro cuerpo y nuestra psique para recomponerse y adaptarse a la nueva situación. Por eso no hay que darle vueltas a lo que podemos hacer, sino más bien a lo que podemos dejar de hacer. La travesía no va a ser un entretenimiento, pero si una gran oportunidad de aprender de uno mismo y de la vida. Ese es el sentido que tiene todo cambio, la posibilidad de alcanzar unos niveles diferentes de conciencia. No hay prisa, pero tampoco tiene que haber pausa. Hay que darse el tiempo necesario, pero debemos aprovecharlo para probar. Por eso no sirve de mucho lamentarse de haber tropezado: hay que levantarse lo antes posible y empezar a andar poco a poco hasta conseguir alcanzar de nuevo el timón de nuestra vida.

Cuando se anda metido en la incertidumbre, la mecánica mental se pone en marcha a velocidad de vértigo. El pensamiento se obsesiona por partida doble: busca justificaciones 0 porqués de lo sucedido y anticipa todo lo que puede ocurrir de ese momento en adelante. Lo uno nos ancla en el pasado y lo otro nos proyecta al futuro.

No hay manera de centrarse en lo que mas necesitamos en tiempos de crisis: estar en presente. No forzar nada. Es fácil caer en la trampa de considerar que si se le da vuelta a las cosas se encontrará la solución más adecuada. Inútil. Va a ocurrir todo lo contrario. La solución se convertirá en el problema.

Las únicas preguntas que valen la pena explorar son: ¿cómo? y ¿Para qué? El cómo es altamente útil para analizar secuencias de hechos en los que podemos descubrir el camino a seguir. El para qué nos orienta hacia el sentido, la intención. ¿Qué sentido o significado puede tener esta crisis? ¿Para qué ha llegado? ¿Qué tenemos que aprender de esta experiencia?. Con esto tomamos la responsabilidad en nuestra crisis, ya que somos los únicos que podremos salir de ella.

No es fácil sentirse responsable de la propia vida. Significa aceptar que las cosas empiezan y acaban en ti más allá de las circunstancias. Significa elegir, arriesgarse, equivocarse, aceptar que los buenos o malos resultados dependen de ti mismo. Es cierto que muchas cosas las hacemos en grupo o en pareja, pero la decisión última de como vivir aquello que te sucede es enteramente nuestro. Lejos de una actitud de culpabilidad, tomar responsabilidad es hacerse cargo de uno mismo.
El corazón de una crisis es eso, una lucha interna en la que no hay ruidos de sables, sino un vaivén emocional que desgasta toda la energía disponible ya de buena mañana.

La resistencia al cambio suele ser intensamente dolorosa, porque significa soltar esas amarras que han permanecido ancladas en burbujas de comodidad, de protección y de control. Sabes que no puedes ir hacia atrás, porque la crisis ha llegado justamente por permanecer demasiado tiempo aguantando algo insostenible. Pero tampoco puedes ir hacia delante, porque no sabes que te vas a encontrar, no se dispone aun de la confianza necesaria para entregarse plenamente. Eso es: ni para adelante, ni para atrás.

Una elemental mirada filosófica nos enseñan que, en el vivir, todo es ruptura y cambio, todas las pérdidas empiezan ahora, enmarcadas en lo que tenemos, en aquello que hemos construido y ganado en nuestra vida.

Constantemente nos despedimos de algo del pasado y dejamos paso al algo del futuro.

Vivir nos obliga al ejercicio constante de saber abrir y cerrar, expandir y contraer, ganar y perder, ampliar y reducir, amar y doler.

Las crisis son paralizadoras. Nos sentimos atenazados por el miedo construido por nosotros mismos, superable si aprendemos a confiar en nosotros mismos.

Aceptar estados de tristeza, de desorientación, de sinsentido, incluso de dolor y de sufrimiento parece imposible. Nos resistimos a ello, y tal vez por eso la situación sigue amargándonos la existencia. Sin embargo, por mucho que cueste creerlo, la experiencia se empeña en demostrar continuamente el efecto transformador de la aceptación. A menudo la confundimos con pasividad, tolerancia e incluso resignación. Pero nada de eso es una actitud de aceptación.

Ninguna emoción es en sí misma peligrosa, ni siquiera la rabia. El cuerpo necesita entrar en erupción para gritar y expulsar tanto malestar. Lo que es disfuncional es quedarse anclado en alguna de ellas. En realidad, la cualidad de las emociones es que van y vienen.

Cuando dejamos de resistirnos, cuando cesamos en el empeño de que las cosas sean como queremos y no como son, cuando dejamos de comparar lo que deberíamos sentir y lo que sentimos, cuando dejamos al margen las expectativas y nos centramos en el ahora y el aquí, entonces aprendemos la importancia de la aceptación. Porque entonces nos afirmamos a nosotros mismos. Nos validamos. Nos permitimos ser. Y ese acaba siendo el factor fundamental para superar nuestras crisis personales.










2 comentarios:

Marta dijo...

Hola hermana, gracias por tu texto, es muy valioso para mí en estos momentos.

Una de las cosas que intento hacer es precisamente esa, concentrarme en el ahora o momento presente. Estoy "observando" mi mente e intentando hacer que no se proyecte al momento donde se produjo el dolor (porque a ese pensamiento se asocian emociones negativas) ni que se proyecte al futuro, tan aparentemente incierto y que también provoca emociones negativas.

Voy descubriendo, con mucho esfuerzo, que el momento presente es el único del que dispongo y de que, cuando estoy concentrada en ese momento, el problema que originó la crisis se diluye. Sigue ahí, pero no hace tanto daño.

Gracias por tu post. Como siempre, muy bien escrito, con esa buenísima capacidad de síntesis que tienes, hermana. Un beso.

viva la vida (coldplay) dijo...

CREO HADA DEL SUR QUE ESTOY PASANDO UN POCO POR ESRE TRANCE,LA COSA NO MARCHA BIEN AQUI EN CANARIAS Y TENGO UNOS HERMANOS QUE TIENEN PEQUEÑAS EMPRESAS Y LO ESTAN PASANDO MUY MAL,DECIRTE QUE EN TRES MESES BO HE FIRMADO NI UNA OPERACION,HAY CLIENTES PERO LA MAYORIA DE ELLOS SE ENCUENTRAN EN ARCHIVOS DE IMPAGADOS Y NO HAY NINGUNA SOLUCION CONTRA ESTO.HOY ME HE ENTERADO QUE HAY YA MAS DE UN MILLON DE FAMILIAS QUE YA SE ENCUENTRAN EN ESTOS ARCHIVOS,Y NO SE QUE SERA NUESTRA ECONOMIA,AHORA CREO MAS QUE BUESTRA CRISIS LA DE NUESTRO PAIS DURARA AUN NUCHO MAS,CREO QUE LOS PILITICOS YA NOS ESTAN ALERTANDO.
GRACIAS POR TODO LO ESCRIBES MATILDE,ERES UNA SOLUCION A MUCHOS PROBLEMAS,DE VERDAD.GURGB