lunes, 12 de octubre de 2009

Conectar con la intuición


Aunque parece que es ella la que nos elige a nosotros, se trata de un recurso a nuestro alcance que podríamos cultivar mejor, en beneficio de las decisiones que adoptamos, las soluciones que proponemos, las relaciones que mantenemos, los juicios que elaboramos y las oportunidades que detectamos.

Siendo múltiple en sus manifestaciones y en la reserva de la que se nutre, la intuición constituye un complemento valioso para la razón, con el que vale la pena familiarizarse en gran medida. Si cabe aceptar que no hacemos uso adecuado de nuestra mente consciente, insistiría además en que el inconsciente posee un potencial que estamos desperdiciando. Dentro de nosotros hay mucho más de lo que parece, y seguramente vale la pena asomarse.


La intuición podría ser considerada como el instinto de los seres humanos. Se trata de una capacidad innata al ser humano.

La intuición es esa maravilla escondida voluntariamente por nosotros. En efecto, nos olvidamos de que en nosotros mismos reside todo. Buscamos fuera lo que únicamente se encuentra dentro.

Soy yo la primera que reconozco que si hubiera infravalorado menos mi intuición, si le hubiera hecho mucho más caso, quizá ahora estaría unos pasos más allá.

Tenemos en nuestro poder un gran potencial, todavía no manchado con defectos de nuestro mundo. Es natural como un niño y nos preserva en un primer momento de aquello que podría ser nocivo para nuestra integridad.

Pero... ¿por qué no la atendemos?, ¿por qué no le prestamos atención?

Uno de los mecanismos para defender nuestro estimable Yo es la negación de una realidad. Si ese hecho llegara a nuestra conciencia tal y como ha sido presentido, probablemente nos llenaría de angustia o desasosiego. Y precisamente la justificación de la actuación de la negación es impedir que cualquier realidad sea mal vivida para el ser humano.

La gran virtud de la intuición es justamente que surge previa al proceso de enmascaramiento de la realidad. No se saca ningún provecho con ella a pesar del gran beneficio que podría reportarnos si nos acostumbráramos a percibir sus señales o indicaciones.

La intuición ayuda al ser humano a captar una situación, hecho o persona que podría ser perjudicial. A menudo el miedo a que nuestra intuición tenga una justificada realidad nos hace bloquearla, negarla obstaculizando su reflexión.

Como explica Eric Rolf en “La Medicina del Alma”, la intuición es un idioma a través del cual podemos establecer una comunicación activa con nuestra alma o con la vida:

“La vida nos habla a cada uno a través de un idioma único y personal. Se trata de un vocabulario que cada uno conoce muy bien, ya que se compone de sus propias experiencias y memorias vistas en forma metafórica: todas las vivencias, ideas y símbolos, todo lo que para uno tiene sentido, forma parte de su vocabulario. Cuando conectamos con nuestra intuición y recordamos algo, que puede ser una imagen, una sensación, un sonido…, no es simplemente un recuerdo o una alucinación, es información.”

El lenguaje de la intuición es toda la información que cada uno tenemos almacenada en nuestra neurología, de tal forma que cuando quieres saber algo y conectas con tu intuición, lo que aparece es tu memoria y, de forma simbólica a través de una metáfora, te enseñará lo que quieres saber.

Cuantas veces hemos rechazado nuestra primera impresión al conocer a alguien, por ejemplo. Con el paso del tiempo, nos damos cuenta que haber escuchado a nuestra intuición nos hubiera ahorrado numerosos disgustos.

Cuanto más utilizamos y practicamos nuestra intuición, mejor funciona. Personalmente creo que hablar con la vida es una de las experiencias más gratificantes y divertidas que existen, su idioma está lleno de sentido del humor.


Se me ocurre que nuestro concepto de suerte, “estar en el momento adecuado, en el lugar adecuado…” podría tener que ver con nuestra intuición… En todo caso la suerte es ajena a nuestro control, el desarrollo de la capacidad intuitiva depende de cada individuo.


El mundo es un vasto océano de energía en el que las cosas existen unas dentro de las otras, se comunican e influyen continuamente de manera instantánea a los niveles más sutiles, mediante una especie de resonancia sincronizada. Esta interconexión podría explicar el acceso intuitivo a ciertos datos, pero aún así dejaría sin aclarar cómo se produce el proceso.


2 comentarios:

Marta dijo...

Acertadísimo tu artículo sobre la intuición, hermana. Estoy de acuerdo con todo lo que dices. Quizá sea la intuición la que nos conduce a estar en el momento y el sitio adecuados. Luke Skywalker tiene un contacto con la intuición cuando cierra los ojos. Sería bueno que todos los días cerrásemos un rato los ojos para ver si "escuchamos" algo que no sea parloteo mental, sino la verdadera sabiduría que todos llevamos dentro.

No hacer caso a mi intuición me ha llevado a vivir situaciones desagradables. Tendemos a desoírla, creo, por dos razones principales: Porque nadie nos ha enseñado que está ahí y por tanto no le prestamos atención y porque si la sentimos, tendemos a ignorarla, también porque nos han enseñado que sólo la razón es digna de confianza. Hay una tercera razón. En una ciudad todos vamos demasiado rápido y no nos permitimos parar para escucharnos a nosotros mismos. Siempre vamos pendientes de un horario.

La intuición es precisamente un conocimiento directo e inmediato que se produce sin la intervención de un razonamiento. Si eso es así, ¿de dónde procede ese conocimiento? ¿De más allá de la mente? Apuesto a que sí. Pero proceda de donde proceda, es muy sabia y deberíamos aprender a desarrollarla escuchándola todos los días. Como dice Obi-Wan Kenobi, es un primer paso hacia un mundo sin límites.

Iván López dijo...

logicamente la intucion nos hace creer que podemos hacer todo lo que nos propongamos...sin embargo hay veces en los que la ntucion te juega malas pasadas. Aunque estoy preparando un nuevo proyecto de cortometraje mi intucion me dice que si lo tomo con calma obtendre buenos resultados. Pero por otro lado la razon me retrae.

Buena secuencia de la Luke y Obi Wan...