lunes, 8 de junio de 2009

Los amigos que te acompañan

Hoy particularmente me he tomado el día como si fuera "día internacional de la amistad". Es muy común en días como este recibir centenares de powerpoint en el correo sobre la amistad, con borreguitos pastando, "montañas nevadas, banderas al viento", lagos azules y una música dulzona de fondo. Sin embargo me ha llegado con independencia del día internacional de referencia, una definición que de la amistad hacia Voltaire y que no puedo menos que reproducir porque, quitando algunas cuestiones de vocabulario que no son demasiado significativa, la lógica es interesante.

Según Voltaire, la amistad "es un contrato tácito entre dos personas sensibles y virtuosas. Digo sensibles, porque un monje, un solitario puede tener nada de malvado, y vivir sin conocer la amistad. Digo virtuosas, porque los malvados sólo tienen cómplices; los lascivos, compañeros de libertinaje; los interesados socios; los políticos reunen partidarios, la mayoría de los hombres ociosos tienen relaciones, los príncipes tienen cortesanos; solo las personas virtuosas tienen amigos".

El viejo Kant, por esos mismos años, seguro estaba de acuerdo aunque probablemente cambiaría el vocabulario: amistad es cuando el otro es un fin en sí mismo; el resto (malvados, lascivos, interesados, políticos, ociosos, etcétera) ven a los demás como medios para sus propios fines.

Pero ¿es suficiente ser sensible y virtuoso para tener amigos? Pues creo que no. Y ahí entra otro libro clásico, "El príncipe", del probo cortesano Maquiavelo. Cierto que hace falta "virtud", capacidad, potencia. Pero también se precisa " fortuna", suerte. "Fue sin querer, es caprichoso el azar, no te busque, ni me viniste a buscar", como canta Serrat.

En un libro "Mal de altura", el alpinista y escritor Krakauer explica la importancia de elegir bien a los "compañeros de cuerda" antes de una ascensión, ya que el temor o irresponsabilidad de uno de ellos puede arrastrar el resto hacia el abismo.

Algo parecido sucede con los acompañantes que nos procuramos para la aventura de la vida. Como en muchas ocasiones he comentados que no podemos elegir a nuestra familia, pero sí los miembros de una expedición personal que estará llena de sorpresas y riesgos. Más allá del propio talento y ambición, nuestro éxito o fracaso dependerá en buena parte de las personas a las que nos atenemos.

Reformulado el dicho popular "Dime con quién vas y te diré quién eres", se puede afirmar: "Dime con quién vas y te diré hasta donde llegarás", ya que nuestro circulo de amistades y colaboradores puede impulsar nuestros proyectos de vida o bien suponer un freno. Así como los amigos empáticos y entusiastas nos pueden salvar de un naufragio personal, rodearnos de personas tóxicas bloquea nuestra energía y nos contagia su mismo estado de ánimo negativo.

No hay buenos o malos amigos sino personas con las que quieres y necesitas estar.

Los vampiros energéticos todo el mundo sabe que existen, pero no siempre le concedemos la importancia que tiene en nuestro pulso emocional. No chupan nuestra sangre, pero si las ilusiones que se encargan hábilmente de desactivar. Y ni siquiera son conscientes de ello, ya que creen sinceramente que nos están ayudando.

A un nivel más sutil, en todas las amistades insanas hay una guerra encubierta para apoderarse de la energía del otro.

En el polo opuesto de las relaciones tóxicas tenemos las amistades que se sustentan en la admiración mutua, la igualdad y la complicidad. También en la compasión: la capacidad de ponernos al servicio de los demás para infundir ánimos en tiempos de dificultad.










9 comentarios:

viva la vida (coldplay) dijo...

he tenido la suerte de tener muy buenos amigos,contados con los dedos de una mano,pero muy buenos amigos.

El hada del Sur dijo...

Me alegro mucho Lorenzo que en tu vida hayan habido muy buenos amigos.
Creo que es lo mejor que nos puede pasar.
Un beso

El Nota dijo...

El príncipe..virtud y fortuna se puede ser muy virtuoso pero sin la ocasión de la fortuna ésta no puede actuar, enlazando con Serrat es caprichoso el azar..muy bonita canción,los vampiros energéticos..todo interesante

Han Solo dijo...

tengo buenos amigos
al final siempre quedan los mejores

antonio dijo...

la amistad es importante.
vuelvo a leerte

Iván López dijo...

losp uedo contar con los dedos de la mano. Hacía tiempoq ue no te asomabas, me alegra volver a leerte.

;-)

Iván López dijo...

Hola Hada, me alegra tu comentario. te entiendo porque yo atmbién he tenido una semana en la que apenas he tenido nada que contar o por lo menos que mereciera ser contando en el blog.

En cuanto a los personjes, lógicamente son de ficción pero soy muy observador y robó personalidades de la realidad que luego adopto en los relatos..a veces ;-)

Galileo dijo...

Hola,
Kant así lo expresó. Al menos a él se le atribuye la frase: trátame como si fuese un fin. No imagino a Kant muy conforme con las hoy muy extendidas relaciones de poder, interesadas y/o vacías. Pobre incomprendido...

Marta dijo...

Quizá las personas que a veces nos encontramos y creemos amigas, esas personas que nos roban energía, nos sirvan de espejo para que reflexionemos sobre lo que somos, lo que tenemos y hacia donde vamos. Nos sirven para saber qué no queremos para nosotros. Avanzando vamos llegando hacia las personas que de verdad pueden ser nuestras compañeras de viaje, las que, como tú dices, nos alienten de corazón a conseguir lo que deseamos. Esas personas son las virtuosas. Esas personas no necesitan robar energía porque se aceptan a si mismas. Un beso enorme, hermana. Me encantan tus posts.