miércoles, 20 de mayo de 2009

Dejate sentir....


Hay quien decide que es mejor evitar que conquistar. Tienen tanto miedo que solo viven para controlar. Prefieren lo menos malo a lo mejor. Vivir es para ellos un peligro incensante y, por eso, tienden a encerrarse en burbujas de seguridad y en rutinas compulsivas. Sus vidas no son sentidas sino evitadas.

También existen aquellas personas que se escudan en la mente. Pueden hablar de todo aunque experimentan poco. Se pierden en los porqués sin darse cuenta de lo que esta ocurriendo más allá de sus narices. Se centran en la razón y se bloquean ante la emoción. Analizan tanto que la verdad siempre los encuentras distraídos. No disponen de vidas sentidas sino pensadas.

Después están las personas que nunca disponen de tiempo porque tienen demasiado por hacer. Lo tienen todo bajo control excepto lo que realmente es importante. Les faltan horas porque temen el silencio de un minuto desocupado. Pierden el tiempo llenando el tiempo. De hecho, lo llenan porque siempre andan vacíos. No tienen vidas sentidas sino programadas.

Dice el escritor Armaud Desjardins: "no seas la víctima, sino el discípulo de las situaciones". Toda una invitación a no pasar por esta vida como meros espectadores o como sufridores de las circunstancias que nos rodea sino a comprometernos a fondo con la experiencia.

Esa es la vida sentida en la que damos valor a los acontecimientos y acometemos lo que nos ocurre con valor. La vida sentida es, así pues, el permiso que nos concedemos para entregarnos incondicionalmente a vivir.

Uno no vive separado de la vida, por mucho que la analice o la observe a distancia. El Brahmán indio Jiddu Krishnamurti solía decir que el observador es lo observado. Formamos parte de un todo y estamos interrelacionados, incluso con aquellos que aparentan no tener nada que ver con nosotros. Por ello, a menudo llegan a nuestra vida situaciones o personas que nos plantean elecciones. Y con cada elección nos expresamos.


Todo en esta vida es elección, lo que esconde pues un gran secreto: el poder que tenemos a menudo desaprovechado, para ser nosotros mismos y vivir como deseamos. Es una dura lección, porque nos hace dar cuenta de que hemos elegido la vida que estamos viviendo en ese mismo momento.
Asimismo permitirse sentir es tener conciencia del propio cuerpo, de los propios sentidos y de las emociones, las intuiciones, la voz interior...Muchas personas tienen dificultades para estar conectadas consigo mismas. Solo se dan permiso para vivir emociones intensas que las haga vibrar. En cambio se acorazan contra la pena, el dolor o cualquier tipo de sufrimiento. Temen tanto pasarlo mal que prefieren tapar sus duras realidades internas con tareas que le eviten el encuentro con ellas mismas. Por el contrario las personas vivimos cuando nos damos permisos a sentir lo que sentimos, para apadrinar nuestros sentimientos, para dejar que se expresen nuestro mundo interior.

Permitirse vivir es aceptar la forma en que la vida se expresa ante nosotros. Los estoicos tenían en este sentido una visión muy clara de la existencia: se entregaban incondicionalmente a lo inevitable. No se resistían a la realidad que se encontraban sino que la aceptaban plenamente.

La resistencia a aceptar las cosas tal y como vienen consigue el efecto contrario; es decir, la persistencia. Todo a lo que nos resistimos persiste; lo que aceptamos se transforma.

6 comentarios:

hadanevada dijo...

ME HA ENCANTADO ESTA ENTRADA, tienes razón, hay que soltarse, dejarse mecer por la vida, aunque a veces te azoten los vientos de la desesperación y la tristeza, el miedo o lo que sea que se sienta, aceptarlo es el aprendizaje y filtrarlo para proseguir, no quedarte a medias, en la puerta entreabierta...

besitos hada....sobresaliente.

andres wunder riopedre dijo...

me ha encantado, sobre todo el final: "Todo a lo que nos resistimos persiste; lo que aceptamos se transforma". Qué gran verdad. Besos

Napoleon dijo...

Es esplendida, muy buena esta entrada...tienes que razon, hay que vivir felices, alegres y libres!!!

http://lairadejupiter.blogspot.com/ dijo...

Me ha gustado. Vivir en armonía con las propias emociones, integrándolas, sintiéndolas, es una forma de acercarse más a la felicidad. Pienso que sería bueno poner más énfasis en estas cuestiones a la hora de educar a los peques. Saludos.

viva la vida (coldplay) dijo...

impresionente hada del sur,a veces no somos ni conscientes del paso de la vida que no hemos ni aprovechado,ni sentir,ni emocionarse,ni experimentar.

gran entrada,de verdad que me ha impresionando.

Marta dijo...

Vivir es sentir, pero ¿quién habla hoy en día de sentimientos? Cuando lo haces, cuando exploras el bosque de la psique, cuando persigues un sueño, cuando te empeñas en ver la dimensión invisible de la realidad, te tachan de loco, de raro, de diferente, porque no participas de la locura colectiva que consiste en fijarse en lo externo para distraer nuestra atención de lo esencial, que es lo interno. Es maravilloso emprender la aventura de conocerse a uno mismo porque haciéndolo la vida cobra intensidad, significación y sobre todo sentido. Me ha encantado tu post, muy bien escrito y riquísimo en contenidos e ideas. Me aporta muchísimo. Un beso hermana.