jueves, 5 de marzo de 2009

Reflexiones de amar



"Imagínate que una persona a la que amas está gravemente enferma..y la única forma que hay de curarla es hacerle la autopsia mientras está viva, abrirla, analizarla y experimentar con la materia viva, porque así a lo mejor encuentras el modo de salvarla. Me gustaría curar a Anna. Ella también lo sabe ya. Hay algo entre los dos que impide que ella esté totalmente conmigo. Su cuerpo es dócil, su alma esta dispuesta a todo, y sin embargo se resiste a entregarme su secreto más profundo, su única propiedad privada, lo más importante para ella, un recuerdo, un deseo, algo, no sé. ¿Qué significa esa nimiedad comparada con la infinitud de una vida entera?. La naturaleza trabaja con enormes derroche: sólo en el cerebro humano hay seiscientos mil millones de células . ¿Qué importa pues, una sensación oculta, una emoción inconsciente?. A veces me parece que no me importa. Intento servir a los demás, lo que para mi constituye el único sentido de la vida. Tengo que trabajar cueste lo que cueste. Me hago la autopsia a mí mismo. Sin piedad. Me tumbo en la mesa del quirófano y examino todos mis sentimientos y mis recuerdos con la esperanza de que la culpa sea también mía, de que me haya equivocado, de que no haya amado lo suficiente, de que no haya sido lo bastante hábil o astuto..., porque quizás también necesitemos astucia para el amor." "Sandor Marai"
















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