martes, 24 de marzo de 2009

La cara oculta de las sectas


Se ocultan bajo una mascara religiosa y benefactora y ofrecen bellos mensajes de amor, fraternidad y libertad; Sin embargo su realidad es sórdida y terrible.

El fenómeno de las sectas es tan amplio como complejo, y en estos tiempos después del cambio de milenio está, siguiendo el tópico, de "rabiosa actualidad": basta recordar el dramático episodio protagonizado en Uganda en el año 2.000 por la secta "Restauración de los Diez mandamientos", en el que resultaron muertas centenares de personas en lo que parecía un suicidio colectivo que luego se tornó en asesinato en masa o exterminio. Numéricamente, hoy día el fenómeno es mucho mayor que en ningún otro momento de la historia, proliferación que puede deberse a diferentes motivos, entre los que se encuentra la influencia psicosocial de los medios de comunicación (como la prensa diaria, el movimiento editorial en torno a las sectas o las películas milenio del fin del mundo), la crisis de las religiones tradicionales y el ya citado cambio de milenio, sin que los sucesos dramáticos y espeluznantes protagonizados por algunos grupos sectarios que han sido portadas de todos los diarios parezca desanimar esta expansión.

La palabra "secta" parece ir cargada de un tono peyorativo o descalificador. A ninguna le gusta ser identificada como tal, aunque lo sean, por lo que han tratado de introducir otras denominaciones más neutras y descomprometida como "nuevos movimientos religiosos", "movimiento religioso alternativo", o "nuevos cultos". Estos nuevos movimientos religiosos alternativos se caracterizan por ser recién nacidos, tener un éxito expansivo debido a la configuración del medio social como una sociedad de información, por su sincretismo religioso en el cuerpo doctrinal y normativo, por constituir una alternativa a la religiosidad y sociedad establecida, por afirmar la falsedad de la religión existente y por pretender un cambio radical. En ellos estarían incluidos las antiguas sectas desgajadas de las grandes religiones, las sectas surgidas a raíz del gran despertar angloamericano del XVIII y XIX, asi como el nuevo Despertar del siglo XX o "New Age".

Al margen de criterios meramente tipológicos, hay un grupo de sectas que resultan socialmente inquietante y potencialmente delictiva, que son objeto de una atención especial por parte de especialistas. Son las denominadas SECTAS DESTRUCTIVAS (S.D.), lesivas desde el punto de vista psicológico, social y jurídico.

En España se han implantado dos grupos que los especialistas califican de destructivos. En primer lugar la iglesia de la Cienciología, creada en Estados Unidos y conocida en España desde 1997. Su objetivo es "despertar" al planeta tierra, de acuerdo a unas técnica mentales de su fundador, liberando a sus habitantes de un lavado de cerebro ocurrido hace 76 millones de años por el dirigente de un gobierno galáctico. Es un grupo de estructura piramidal con sede en los Ángeles, ellos tienen sede en grandes capitales ( Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao...). El segundo, con centros en Madrid, Sevilla y Bilbao se encargan de las clínicas de desintoxicación de drogadictos. Ligadas a ella se encuentra "Nueva Era "y la "Fundación camino de la felicidad". Ha sido sometida a investigación tanto en España como en Estados Unidos donde sufrió un gravé revés policial-judicial a finales de los ochenta.

En segundo lugar la secta "CEIS" (Centro esotérico de investigación), cuyo fundador e ideólogo, el catalán Vicente Lapiedra Cerda, es conocido por las denuncias presentadas contra él por abusos de niños de los que era su maestro.

Y es que pese a que el mayor daño que puede ocasionar una de estas organizaciones es incitar al suicidio o al crimen, el daño personal, psicológico y social que causa a sus integrantes es muy importante.

Las sectas atraen a personalidades inestables, a individuos con problemas afectivos, a solitarios, a víctimas del desamor, a aventureros sentimentales, a los deseperanzados, también a los más jóvenes...todos en búsqueda de un nuevo sentido a sus vidas. El proceso es siempre el mismo; una charla, la lectura de un folleto, la realización de un cursillo, la convivencia durante unas horas con los demás adeptos, etc. El grupo se muestra cohesionado y afectuoso con el vacilante curioso y al que se le invita en otra ocasión y entretanto va calando el mensaje transmitido por la secta; al final tras un proceso de "lavado de cerebro" el nuevo adepto se adhiere a la filosofía sectaria, aceptando las nuevas creencias como naturales y ciertas y siguiendo ciegamente las disposiciones del líder, presente en toda secta que se precie.

Este proceso de "lavado de cerebro" lo conocemos muy bien los psicólogos. La mente se abre de par en par ante los mensajes afectivos, ante las sugestiones emitidas por personalidades carismáticas, la lógica (¿ quién dijo alguna vez que el hombre tenía una mente fundamentalmente lógica?) se quiebra dando paso a la creencia ciega sin dejar un resquicio a la duda o la discusión; el proceso de manipulación coercitiva se consolida. El adepto a construido en su mente un nuevo mundo personal (sectario) que le produce menos angustia, le evita el sufrimiento, le aleja de la triste realidad cotidiana y le sumerge en la alienación, el aislamiento, el delirio, la despersonalización..El nuevo adepto ha sido abducido por la secta; probablemente romperá o deteriorará sus vínculos familiares, dejará su trabajo y sus amigos, abandonará ocupaciones cotidianas sin ser consciente de haber sido manipulado. Si con el tiempo decide abandonar la secta le resultará muy complicado; en todo momento la organización intentará evitarlo por todos los medios: surgen presiones, amenazas, acosos...

La reinserción de un adepto sectario que desea (o no desea) reintegrarse a la sociedad es en ocasiones complicada. Los desprogramadores (psicólogos) deberán llevar un trabajo de "restructuración cognitiva (que utilizamos en terapias ordinarias de carácter cognitivo para rebatir ideas irracionales presentes en el afectado de diversos trastornos psicológico) que haga ver al ex-adepto la manipulación a que fue sometido, que rechace las creencias impuestas por la secta y que psicológicamente se prepare para aceptar el mundo real, confrontar sus problemas adecuadamente y reintegrarse a sus ocupaciones y entorno cotidiano.

Las sectas actualizan sus doctrinas periódicamente y renuevan sus objetivos.

El mayor peligro desde todos los puntos de vista recae en los más jóvenes. Muchos de ellos desde la curiosidad, la inestabilidad, la indiferencia o el desengaño, se introducen en grupos u organizaciones poco conocidas que de una u otra forma compensan el afecto y la atención que no reciben de sus familias o de su círculo de amistades. Los padres tienen la obligación con respecto a su hijos no reside solamente en proporcionar ropa, alimento, un techo y "depositarlos" en la escuela o instituto de su elección. Es fundamental que participen activamente en su educación y les preste todo tipo de apoyo afectivo y social; no se puede dar la espalda a sus necesidades; si se quiere que los hijos se desarrollen adecuadamente y no sientan la necesidad de integrarse en organizaciones sectarias es primordial que la comunicación prime en el ámbito familiar; que sepan con certeza en que círculos se mueven de forma que en caso extremo se pueda actuar rápidamente desde un primer momento.

Cuando se habla de sectas, no nos pasa desapercibido que otros tipos de asociaciones son igualmente preocupantes: tribus urbanas, peñas futbolísticas violentas, partidos políticos extremistas, grupos fanáticos, etc. Salvando las debidas distancias, también en estos casos se produce un adoctrinamiento muy similar al comentado.

Reflexionemos sobre qué esta sucediendo. Tenemos en nuestras manos la posibilidad de trabajar por un mejor futuro. No podemos cerrar nuestros ojos y cruzarnos de brazos.






4 comentarios:

mob tomas dijo...

Creo que las sectas son tan peligrosas como las religiones. Digamos que son raíces chuecas de las religiones, llevadas al extremo, y muchas veces creadas por seres sin escrúpulos sedientos de poder. Muy interesante tu escrito. Saludos.

Marta dijo...

Interesantísimo y buenísimo lo que has escrito. Me ha encantado! Tenemos que seguir ahondando en este tema que creo de vital importancia ahora que se aproximan fechas clave anunciadas por algunas profecías como es el año 2.012 y en la que muchos adeptos a las corrientes New Age han puesto toda su fuerza y su esperanza. Me pregunto qué sentirán cuando se despierten la mañana anunciada para el cambio y vean que todo sigue igual... Estos grupos nueva era juegan con las ilusiones de gente emocionalmente inestable destruyendo cualquier atisbo en ellos de afrontar la realidad en el sentido más amplio de la palabra. Hablamos, estoy fascinada con este tema.

Profesor de Grupo dijo...

Vieras como en Mexico es muy común que sectas e inclusive personas te venden "milagros" en forma de piedra, sal, agua, cobrandote un diezmo que puede ir desde los diez pesos mexicanos hasta entregar BIENES INMUEBLES y lo peor, hay gente que lo cree!!!

El hada del Sur dijo...

Las sectas son altamente peligrosa.
Existen mucho más grupos de los aqui enumerado. Además cambian de acuerdo al momento en el que estemos viviendo y la necesidad imperante en la sociedad.
También existe unos pequeños grupos reducidos que se retroalimentan.