jueves, 26 de marzo de 2009

Envidia: Una competición en la que siempre se pierde

La envidia es un fenómeno psicológico muy común que hace sufrir enormemente a muchas personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas. Puede ser explícita y transparente. En cualquier caso la envidia es un sentimiento de frustración insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se desea inconscientemente dañar. ¿Por qué?.

El envidioso es un insatisfecho (ya sea por frustración, represión, etc) que, a menudo, no lo sabe que lo es. Por ello siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que poseen algo que el también desea pero no puede o no quiere desarrollar. Así en vez de percatarse de sus carencias y aceptarlas o satisfacerlas, el envidioso odia y desearía destruir a toda persona que, como un espejo, le recuerda su privación. La envidia es, en otras palabras, la rabia vengadora de impotente que, en vez de luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Por eso la envidia es una defensa típica de personas más débiles.

Dicho sentimiento forma parte también de esa lacra humana, "el narcisismo", desde el que el sujeto experimenta un ansia infatigable de destacar, ser el centro de atención, ganar, quedar por encima, ser el "más" y el "mejor" en toda circunstancia. Debido a ello, muchas personas se sienten continuamente amenazadas y angustiadas por los éxitos, la vida, la felicidad de los demás, y viven en perpetua competencia contra todo el mundo, atormentadas sin descansos por la envidia. No es ya sólo que los demás tengan cosas que ellas desean: ¡es que las desean precisamente porque las demás las tienen!. Es decir, para no sentirse menos o "quedarse atrás". Este sufrimiento condiciona su personalidad, su estilo de vida y su felicidad.

En la envidia todo vale. La ley de la selva y sálvese quien pueda. Los envidiosos, para procurarse, la caída de su rival : difaman, insultan, acusan y, lo que es peor, cuando ya nos les queda más argumentos para hablar en contra, transforman la mentira en verdad y la verdad la convierten en basura, pues los envidiosos suelen ser como las serpientes venenosas y las navajas de doble filos.

Recuerdo que hablando con un buen amigo mio entendido en el vasto tema de la envidia, me advertía en alguna ocasión: "Cuídate de los envidiosos que esos te dan un beso de Judas en la mejilla y te clavan el cuchillo de traición por la espalda. Además si la envidia fuera tiña cuanto tiñoso habría". Aprendí que la envidia es el pecado capital del individuo y la hermana melliza de la hipocresía. Y sin embargo me cuesta concebir como el ser humano puede gozar con la desgracia ajena y entristecerse con la felicidad del prójimo.

Resulta ser un contexto en el que los más grandes personajes de la historia alguna vez envidiados o envidiosos como son el arte, la cultura, la política, y, por supuesto en el periodismo donde abundan quienes conspiran a espaldas de quienes ejercen la misma profesión.

Se dice de la envidia que es un ser peligroso que puede convertir una cofradía en un nido de ratas y serpientes. ¡Ojo!, el envidioso se disfraza a veces de amigo, como el lobo de oveja, para causar un daño en el momento menos esperado, pues es un ser astuto que, aun siendo un pobre diablo, se ufana de tener más sapiencia y experiencia.

De ahí que cuando aparece un envidioso es mejor avanzar con los oídos tapados y los ojos bien abiertos, para no escuchar los falsos cantos de sirenas ni caer en la trampa que va dejando a cada paso.

En suma, cuanto más débil, insatisfecha o narcisísta es una persona, tanto más envidiará a la gente que posea lo que ella le falta. La envidia solo se cura concienciando y resolviendo las propias carencias.

1 comentario:

Marta dijo...

Hola Matilde. Un texto muy aclarador. Pienso que los envidiosos tienen otro problema tan grave que hace irresoluble su "curación" y es la absoluta incapacidad de autocrítica, no sé si estarás de acuerdo conmigo que tener esa capacidad, sin caer en el exceso y en el daño hacia uno mismo, es sana porque permite la transmutación mental, el cambio y la evolución positiva de la persona. Hablamos!