miércoles, 11 de febrero de 2009

Una de amor, pasión y otras emociones.......


Desmayarse, atreverse, estar furioso
Áspero, tierno, esquivo,
Alentado, mortal, difunto, vivo,
Leal, traidor, cobarde y animoso
No hallar fuera del bien centro y reposo,
Mostrarse alegre, triste, humilde, altivo.

Creer que el cielo en un infierno cabe;
Dar la vida y el alma a un desengaño;
¡Esto es amor! Quien lo probó lo sabe.

"Lope de Vega”


El enamoramiento es un proceso difícil de entender, es más fácil sentirlo. Es considerado como un estado de alteración de conciencia, es decir que la conciencia, las actitudes y emociones quedan fuera de control, es una magia que lleva a la persona enamorada a tener una percepción de las cosas en forma importante.
Se puede caracterizar el enamoramiento como una locura transitoria que no tiene edad y que repercute en la vida cotidiana del afectado. Es normalmente, una emoción que irrumpe sin avisar, intensa y bruscamente y que normalmente se atenuara con el paso del tiempo.
Durante el enamoramiento se produce unos cambios a nivel cerebral que hacen que la persona cambie tanto. El cerebro produce una cantidad de endorfinas y encefalinas que son sustancias producidas por unas neuronas especializadas que se encuentran en la parte central del cerebro llamado hipotálamo donde se lleva a cabo muchas conexiones de neuronas encargadas de las emociones, aprendizaje, memoria, sueño, vigilia, hambre entre otras cosas. Las endorfinas semejan en su composición química a drogas como el opio y morfina, por lo que también reciben el nombre de opiáceos endógenos, otra sustancia que se secreta por el cerebro es la feniletilamina, que se parece a las anfetaminas (otra droga estimulante).
Entonces cuando aumentan en el cerebro dichas endorfinas, encefalinas y feniletilamina, durante el enamoramiento la persona se siente sin hambre, ve todo de “color de rosa”, está alegre, se siente en las nubes, con mucha vitalidad y muchas emociones positivas.

Cuando encontramos a la persona deseada se dispara la señal de alarma, nuestro organismo entonces entra en ebullición. La liberación en el cerebro de las encefalinas y endorfinas producen un bienestar psíquico, anímico y orgánico. La segregación de feniletilamina eleva el nivel de energía física y la lucidez.
Pero de todas las hormonas la que más actúa en el proceso de atracción es la ferormona. Se produce en un individuo y ejerce atracción en el otro. El órgano receptor de esa hormona se encuentra a ambos lados del tabique nasal.

No hay dudas: el amor es una enfermedad. Tiene su propio rosario de pensamientos obsesivos y su propio ámbito de acción. Si en la cirrosis es el hígado, los padecimientos y goces del amor se esconden , irónicamente, en esta ingente telaraña de nudos y filamentos que llamamos sistema nervioso autónomo. En este sistema todo es impulso y oleaje químico. Aquí se asienta el miedo, el orgullo, los celos, el ardor y por supuesto, el enamoramiento. A través de nervios microscópicos, los impulsos se transmiten a todos los capilares, folículos pilosos y glándulas sudoríparas del cuerpo. El suave músculo intestinal, las glándulas lacrimales, la vejiga y los genitales, el organismo entero está sometido al bombardeo que parte de este arco vibrante de nudos y cuerdas. Las órdenes se suceden a velocidades de vértigo: ¡constricción!, ¡dilatación!, ¡secreción!, ¡erección! Todo es urgente, efervescente, impelente…Aquí no manda el intelecto ni la fuerza de voluntad. Es el reino del siento-luego-existo, de la carne, las atracciones y repulsiones primarias…, el territorio donde la razón es una intrusa.

Bueno estos son los cambios físicos debido a las sustancias que se elevan a nivel cerebral como consecuencia del enamoramiento pero, ¿ por que nos enamoramos de unas personas y no de otras? ¿ que tiene esa persona especial por la que nuestro cerebro comienza a secretar esas sustancias?. Para eso existen infinidad de teorías, algunas son que en nuestro inconsciente tenemos la imagen de nuestros progenitores y buscamos en algunos rasgos inconsciente al que más se parezca a nuestro progenitor del sexo opuesto porque ese es el ideal de hombre o mujer con el que crecimos.
Otra teoría es la de la correspondencia en donde buscamos a personas para relacionarnos íntimamente que tengan historias similares a las nuestras. “Dios los hace y ellos se juntan”, además que tengan un nivel cultural, social, intelectual parecido al nuestro.
Una teoría más dice que nos enamoramos de lo que anhelamos ser o bien de lo que tiene el otro y en nosotros mismos no lo reconocemos aunque lo tengamos como por ejemplo alguien emprendedor y nosotros lo somos pero no nos lo reconocemos y si lo vemos en la otra persona y nos sirve entonces como “espejo” y por eso nos enamoramos.

En fin sea cual sea, la teoría que más nos agrade o coincida con nosotros, el enamoramiento es un estado alterado de conciencia, que no es permanente, las sustancias cerebrales mencionadas bajan con el paso del tiempo, también el cerebro como pasa con muchas drogas tiene un nivel de tolerancia y ya no surge el mismo efecto que en un inicio, esto es una ventaja, puesto que si nos mantuviéramos mucho tiempo en ese estado nos sería difícil trabajar, ser productivo, vivir la realidad; lo que sucede después de un tiempo es que la persona pasa del enamoramiento al amor en el cual hay unos sentimientos más reales, en donde la persona es valorada tal cual es.

El enamoramiento es como los fuegos artificiales, explosivos, espectaculares, estruendosos y brillantes. El amor es, sin embargo como una noche estrellada: silenciosa y serena.

Hay personas que se enamoran fácilmente, pero nunca llegan a amar. Como el enamoramiento es transitorio, van pasando de una relación a otra, van de enamoramiento en enamoramiento. Como en aquella sevillana, cuyo estribillo decía: " Si me enamoro algún día, me desenamoraré para tener la alegría de enamorarme otra vez". Quien así habla esta fascinado por los fuegos artificiales, que sin duda son maravillosos, pero no ha sido capaz aún de descubrir la belleza de una noche estrellada de luna nueva.

El enamoramiento dura un periodo más o menos largo, alrededor de 18 meses, tras el cual pueden suceder dos cosas: o concluye o se transforma. Se va pasando a un mayor contacto con la realidad, empezamos a ver a nuestro amor también en aquellos aspectos que no nos gusta.
Puede suceder:
a) el enamoramiento se concluye y con el la relación.
Cuando desidealizamos a la persona amada, observamos que dista mucho de lo que era en nuestras fantasías, de nuestras expectativas de relación. Nos damos cuenta entonces de que tenemos valores y formas de ver la vida muy diferentes. Desaparece la magia, la vibración de los cuerpos. Deja de seducirnos. Nos desenamoramos.
Esto es lo más frecuente tras la mayoría de los enamoramientos. Son vividos como una experiencia hermosa, intensa pero fugaz. Muchos enamoramientos surgen para concluir, formando parte del aprendizaje de la vida.
b) Cuando el enamoramiento se transforma en una relación consolidada.
Desaparece la idealización, pero la persona que descubrimos nos llena, nos gusta y decidimos compartir nuestra vida. Desaparece mucha de las reacciones físicas típicas del enamoramiento, dando lugar a un amor profundo y comprometido, en el que los dos miembros de la pareja se preocupan el uno por el otro y se cuidan mutuamente.

Para amar hay que salir de uno mismo, conocer y querer a un otro real, cargado de virtudes y defectos. Para estar enamorado no es necesario todo eso, es mucho más fácil, ni siquiera hay que salir del yo.


El amor y el desamor forman parte de la vida, necesitamos vivir estas experiencias aprendiendo de ellas, tomándolas como oportunidades que nos ofrece la vida en el proceso de desarrollo como persona.
No debemos olvidarnos de que las crisis nos ayudan a renovarnos, a generar nuestros propios recursos, que nos ayuda afrontar la vida de una forma más positiva y feliz. No tenemos que vivir la ruptura de la relación como un fracaso, sino como una evolución hacía algo más positivo, aprendiendo a confiar en nosotros mismos y en el propio proceso de la vida.

3 comentarios:

Aceituna andaluza dijo...

Mati, Excelente el artículo, aunque eso de porque nos enamoramos de unas personas y no de otras, es complicado...quizás el destino nos pone personas determinadas de las que nos enamoramos, para poder aprender y crecer de las diferentes experiencias.

Un abrazo guapa.

Iván López dijo...

ciertamente esto del amor es un misterio absoluto. Aunque nunca creo que llegara a estar completamente enamorado. Si que me he enamorado pero por segundos, isntantes o dias de una mirada, una sonrisa una forma de hablar o de moverse y ser...

El hada del Sur dijo...

Iván, no has experimentado los fuegos artificiales.......
Creo que eso llega de un modo imprevisto, pega en tu puerta y no lo esperas..
Cuando nos enamoramos de una forma de ser eso es otra cosa ya que estas más cerca de vivir noche de lucha estrellada, esto se acerca al amor. Te deseo en este día del amor. Que tus hadas.......te acerquen a esos fuegos articiales......