lunes, 26 de enero de 2009

Y que decir de la mujer y el machismo....


La real academia de la lengua define en su diccionario machismo como la actitud de prepotencia de los varones hacia las mujeres. Ojalá fuera sólo eso, simple prepotencia. El machismo es desgraciadamente mucho más. Por lo pronto representa el bochornoso triunfo de la fuerza bruta sobre la dignidad. Es algo vergonzoso que me saca de quicio, quizás porque no solo yo como mujer lo haya padecido sino porque también es el pan nuestro de cada día al que me enfrento a diario por las continuas batallas que presentan las mujeres que acuden a mi.
Muchas sociedades son y han sido a lo largo de la historia machistas. Grecia, la clásica, la cuna de nuestra civilización occidental, fue muy machista, sólo hay que observar la ausencia absoluta de mujeres en el ámbito del pensamiento, de la política o del arte. El divinizado Platón, al que algún día alguien con autoridad tendría que cuestionar, decía a propósito de la reencarnación que si uno no era justo en esta vida en la próxima nacería mujer. Esta barbaridad no es la única perla que podemos encontrar en la obra del filósofo griego. Si te atreves a leerlo verás que también tiene en la "República" un sinfin de escandalosa afirmaciones con tufo nazi, que hoy no defendería ni el más reaccionario ultraderechista. Lo sorprendente es que Platón siga gozando de buena fama, pero ya se sabe que un clásico es un autor a quien todo el mundo cita pero que nadie lee. Y después de Grecia llega Roma con más de lo mismo y así hasta hoy.

Vivimos en el siglo XXI pero en esto del machismo no hemos avanzado gran cosa. ¿Hasta cuando en la civilización Europea se va a mantener algo tan estúpido como el cambio de apellidos cuando la mujer se casa?. Todos nacemos de una madre y sin embargo llevamos el apellido del supuesto padre. Pero el colmo es que si eres mujer y te casas, pasas inmediatamente a llevar el apellido de otro hombre, como si fueras propiedad de éste.


El machismo que padecemos lo llevamos metido en los huesos de nuestra cultura y lo de Platón es pura anécdota. Mucho más influyente en el ámbito de las creencias me parece la biblia. Durante siglos, decenas y decenas de generaciones se han sucedidos leyendo en el libro sagrado que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Y, posteriormente, viendo Yavé que no era bueno que el hombre estuviese solo creó a Eva, a la pobre Eva con su humilde origen, de una costilla de Adán. Y es Eva la que peca comiendo de la fruta prohibida, y es Eva la que da de comer a Adán, y a Eva a quien se dirige Yavé diciéndole:"Multiplicaré los trabajos de tus preñeces. Parirás con dolor los hijos. Y buscarás con ardor a tu marido que te dominará". Has leído bien, es textual, Yavé instituye el machismo.


La iglesia católica ha mantenido y mantiene posturas que facilmente pueden ser tildadas de machistas. Toda su jerarquía está compuesta de varones y la mujer no puede acceder al sacerdocio. Y menos mal que en trento, aunque fuera por un solo voto, venció la cordura y concluyeron los insignes prelados que la mujer también tenía alma. Porque había quien afirmaba que Yavé sólo sopló sobre Adán. "Mandaguevos".

En la memoria de España, no podemos olvidar la frase " la maté porque era mía", una frase que se solía decir a viva voz y sin ningún remordimiento, y lo peor de todo, gozaba del reconocimiento, felicitación y aprobación de todos los oyentes (en general, de toda la conciencia de una sociedad).

No cabe duda que este es un perfecto ejemplo de una mentalidad dirigida por las reglas de la dictadura. ¿Qué ocurría en esa época?. Las mujeres no podían tener una cuenta en el banco si es que no contaba con el permiso de sus maridos, menos firmar contrato o tener algún tipo de sueldo. De otro lado también debo comentarle que en este sistema español existían tres tipos de clases para la propiedad en una pareja, las que incluía las del marido, la de la mujer y de ambos (es decir, los bienes gananciales).

¿Pareciera equitativo, no es verdad? Pues no lo era, ya que en realidad, todos los bienes gananciales se encontraban controlados por el esposo, inclusive si la mujer los había ganado: ¿ridículo no es cierto? Pues eso no es nada, la mujer tampoco tenía ningún derecho sobre los que en ese tiempo se llamaba patria potestad, es decir sobre los hijos.

Como es obvio, durante esas épocas, las mujeres estaban condenadas a sufrir de mucha opresión y por tanto, el concepto del machismo se encontraba siempre presente en las relaciones de pareja, en donde los hombres tenían una conducta de "amo y señor" de sus esposas y no existía ninguna ley que medie o castigue dicha situación (la que en realidad, no llego hasta los años sesentas).

La sociedad española ya no es así, en teoría. Legalmente no. Y en el discurso cotidiano, afortunadamente tampoco. Pero aún rezuman coletazos de ese imaginario machista en la construcción de muchos hombres y mujeres de este país.

La mujer esta sufriendo cambios psicológicos importantes respecto al machismo. De femenina sumisa, obediente y dependiente esta pasando a ser libre, independiente y autónoma. La mujer va asumiendo poder en su casa, en el trabajo, en la política, en la sociedad con el compromiso, la carga y la exigencia que ello implica.

Dolorosamente tarde y muy lentamente el machismo pierde terreno en mundos como la política y la universidad, pero sigue estables en otros muchos porque es un monstruo grande y pisa fuerte. Todos hombres y mujeres debemos denunciarlo y detestarlo.

La mujer y el hombre del siglo XXI tienen que abandonar "el machismo" y el "hembrismo" y entender que son las partes de una sola unidad, si quieren funcionar juntos.


4 comentarios:

Aceituna andaluza dijo...

Tema muy interesante para las mujeres que somos sensibles al machismo cotidiano y de la vida en general.
Es una tarea ardua mantener tu dignidad, cuando te encuentras con tantos obstáculos y aún duele más cuando te das cuenta que las mujeres ( algunas) son más machistas que algunos hombres.
Conclusión: Merece la pena luchar por la igualdad, dignidad y cooperación entre hombres y mujeres, digan lo que digan Platón, La Biblia o el mismísimo Yavhé.

Un abrazo luchadora.

Marta dijo...

Cuanta razón tienes en todo lo que dices. Tocas un tema que me conmueve profundamente porque he vivido y sigo viviendo el machismo cada día por mi trabajo y por mi carácter.

Dices que ahora las mujeres estamos cambiando psicológicamente frente al machismo y es muy cierto. Quizá tantos siglos de opresión nos han hecho reaccionar y somos personas muy inquietas intelectual y emocionalmente. Avanzamos y tendemos a ser muy independientes mentalmente y la idea que nos han vendido del príncipe azul que viene a salvarte, que es lo que implica el concepto de "príncipe azul", se ha quedado obsoleta y nos parece una idiotez, al menos para algunas de nosotras. Muchas no buscamos a un hombre que nos venga a salvar, primero porque no necesitamos que nadie nos salve. Buscamos un igual, un compañero.

Y me temo que como las mujeres ahora tenemos las ideas más claras, es decir, sabemos lo que queremos, no encontramos hombres que estén preparados para ese cambio porque la sociedad les ha enseñado a que la única forma de estar con una mujer es que ésta sea sumisa, calladita, quietecita. Por eso muchos no quieren una mujer a su lado que no les esté admirando constantemente, se sienten inferiores porque les han enseñado a sentirse así. Y por eso también muchas no se atreven a ser ellas mismas, por miedo a quedase solas porque se les ha enseñado así. Que el hombre quiere a mujeres "dedicadas" y silenciosas. No quieren mujeres independientes. Y ahora, algunas mujeres vemos que los hombres se han convertido en la caricatura de un viejo arquetipo que ya no nos sirve. Esa es mi teoría de porqué no funcionan las relaciones entre hombre y mujer.

Que no todos los hombres que lean ésto, se den por aludidos. Ahora bien, dejo una pregunta abierta a los hombres heterosexuales aprovechando el artículo tan interesante de Mati: ¿Se puede hablar con vosotros de algo que no sea el calendario Pirelli, Darth Vader, fútbol, coches o como tiene el culo y las tetas mengana o fulana?

PazzaP dijo...

Contestando a Marta, se puede, claro que sí.
Yo al menos lo hago con unos cuantos.

El hada del Sur dijo...

Rosana, cierto que es una tarea ardua que se ha de realizar cada día. Luchar por los derechos de la mujer que aunque hoy por hoy la realidad es diferente, todavia hay mucho machismo.
Marta,
Todas las mujeres se ha enfrentado y se enfrenta a su vida ante el machismo pero considero que también hay hombres estupendo capaces de mantener conversaciones interesantes y de respetar a la mujer. Yo conozco a algunos