sábado, 10 de enero de 2009

TUS SUEÑOS

Los deseos surgen en nosotros como el resultado natural de vivir en un mundo lleno de contrastes. Aunque a simple vista no lo parezca, estos contrastes son los que estimulan nuestro crecimiento, haciéndonos consciente de nuevas posibilidades para nuestra vida. Sin embargo, para muchas personas los deseos son sinónimos de ansias insatisfechas, de desagradables ausencias, y es por esa razón por las que se niegan a sí mismas sus anhelos más profundos y se limitan a vivir la vida que "les ha tocado vivir".
Se me ocurre pensar que si tuviésemos ante nosotros una lámpara mágica, ¿la frotaríamos para liberar el genio que hiciese realidad todos nuestros deseos?. Parece una oferta tentadora y no me digáis que no. Yo pensándolo con detenimiento no lo haría. Puestos a elegir, preferiría ser yo mi propio genio y no estar a expensa de la magia, la suerte o la alineación de las estrellas...Para ser nuestro propio genio, existen muchas fórmulas que, si bien no son mágicas, nos encaminan con paso seguro hacia el logro de nuestras metas. La preparación de este proceso consiste en cambiar nuestra manera de percibir la realidad, atendiendo a la máxima de que "si no vives como piensas, acabaras pensando como vives". Nuestros sentidos nos dicen que la realidad es única, externa a nosotros y que apenas cambia, lo que, a su vez, nos conduce a mantener los mismos pensamientos y actitudes acerca de esa misma realidad. Mantenemos, por tanto un sistema que se retroalimenta como un círculo vicioso. Pero nosotros no somos algo separado de la realidad, ya que nuestras creencias interactúan con ella. Es decir, que si somos conscientes de que con el poder de nuestra intención participamos activamente y creativamente en la realidad, dejaremos de vivir como autómatas y adquiriremos un mayor control sobre nuestra propia vida.....Una vida que se manifiesta, como cualquier otro proceso de crecimiento, de forma centrifuga, es decir de dentro a fuera. En nuestro caso, no se trata de desear las cosas e intentar lograrlas (lo externo) para ser feliz (lo interno), sino justo al revés.
Se trata de ser feliz a través de nuestra renovada visión y comprensión del mundo. Y es entonces cuando los resultados externos aparecerán como puro reflejo, como consecuencia necesaria. Por eso, el éxito no es, a mi juicio, una estación de llegada sino un viaje: no es tanto conseguir todo lo que deseamos como sentir la alegría y el optimismo que nos alberga cuando estamos en el camino de lograr aquello que queremos.
Y es que, en palabras del científico Albert Einstein, " la imaginación lo es todo; es la vista previa de lo que la vida va atraer". Esto viene a decir que las cosas comienzan a existir de alguna manera, desde que empiezan a crearse en nuestra mente. A través de ella no solo expresamos la realidad, también la generamos. Con esto no pretendo decir que dejemos de ser realista y miremos la vida exclusivamente con los ojos de la imaginación, pues eso constituiría un delirio.
Lo que intento transmitir es , simplemente la ley de atracción: si vemos las cosas como son, sin más, las atraemos como son; pero si hacemos el esfuerzo consciente de visualizarla como nos gustaría que fueran, atraeremos una realidad diferente y que superará a la actual.
Atraemos aquello en lo que pensamos, sea positivo o negativo, nuestro inconsciente no hace distinciones, para él todo es verdad. Así pues, dejemos de ser tan eminentemente observadores y empecemos a ser un poquito más visionarios.
Así pues, deshagámonos de los límites que solo existen en nuestra mente y, sobre todo, conozcamos el valor de nuestra perspectiva y nuestras preferencias para saber qué es lo que estamos atrayendo y qué tipo de vida nos estamos creando. Porque no estamos aquí para cambiar el mundo, sino para co-crear a nuestro alrededor el mundo que deseamos.


9 comentarios:

Alberto M dijo...

Pues llevo catorce meses imaginándome a la Elsa Pataki en mis brazos y, oye, nada de nada.
Pasa, se conoce.

Un abrazo.

El chache dijo...

Hola.
He llegado aqui de casualidad y me ha encantado tu blog.
Si te apetece, pasate por el mio, QUE FRESQUITO ESTA TODO, a ver si te gusta y podemos leernos.
Un saludo

El hada del Sur dijo...

Alberto, creemos que pedir lo que deseamos es fácil, pero solemos desear cosas para nuestra vida sobre las que no hemos reflexionado en profundidad. Esto no es la lampara de aladino. Aqui de lo que se trata es más de pensar en aquello que queremos y en mantener una actitud adecuada para la consecución. Creo que Elsa Pataki esta muy lejos. Acerca tus deseos a lo más tangible. Alberto, amigo espero que este un poquito mejor esta mañana. Abrigate mucho y toma cosas calentitas ya sabes (leche, caldos al medio día). Te mando viento del sur que tanto beneficia. Un abrazo guapo. Matilde

Alberto M dijo...

Uy, yo en esa modorra he reflexionado, pero que con muchísima profundidad eh.
(Sí que debe de estar lejos, sí.)

Aquí andamos, Matilde, con bufandas de lana y procurando lo que, con cariño, me sugieres.
Y mandándote también un achuchón (desde la nevá no desaparece el sol en este rancho oculto por tanto cable).

Besos.

El hada del Sur dijo...

Alberto,
¿Esta Elsa Pataki te trae loquito?. Lo digo por lo de estar tanto tiempo reflexionando.
Yo en este momento me estoy tomando un té con canela. Si tuvieras aqui lo compartiria contigo. Te mando un beso y mis deseos de que se remita la gripe. Más viento del sur....Abrazos

Alberto M dijo...

No se hable más, té contigo (pero de aquí a Lima)

Paco Bailac dijo...

mis sueños son + espirituales y deseo que ELSA PATAKI ame al prójimo....
Te invito a mi tertulia...

pacobailacoach.blogspot.com

El hada del Sur dijo...

Alberto,
En cualquier momento nos tomamos el te. Un beso
Matilde

El hada del Sur dijo...

Hola Paco:
Creo que cada ser humano tiene que buscar sus propios sueños. Identificarlos seria el primer paso, saber con lo que contamos para su consecución y mantener una actitud positiva en su empeño. Muchas gracias por pasar por mi blog. Un saludo. Matilde