jueves, 30 de octubre de 2008

El silencio interior



El silencio cultivado cuidadosamente es el fundamento en el que muchos miedos se marchitan y mueren, simplemente porque se ven como lo que son: fantasías.
El silencio es reparador cuando esta marcado por la paz y la aceptación, cuando es una quietud nutritiva. No podemos estar activo todo el tiempo sin pagar un precio. Debemos equilibrar nuestra vida con el silencio.
El silencio es una revelación de la cantidad de basura que llena nuestra mente. Puede ser un alivio que sintamos de forma palpable, como un bálsamo apaciguador sobre una piel irritada.
Pero el buen silencio nos reserva todavía más recompensas, además del sosiego inmediato que aporta.
En primer lugar nos ahorra energía, dispersada normalmente en la constante actividad.
Cuando lo buscamos intencionalmente, le damos a la mente un respiro frente a nuestros problemas.
El silencio permite además que se produzcan los cambios significativos. Nuestra actividad, mental y física, a menudo nos mantiene en una rutina en la que nos movemos sin cuestionarnos, la dirección. Y así no es probable que cambiemos nuestros hábitos más improductivo o incluso nocivos.
El silencio interior es tanto la causa como el resultado de una mente desarrollada y ejercitada. A través del silencio interior se alcanza y se pone en práctica el dominio de uno mismo, que se basa en saber cuando hablar. Por eso decimos que el silencio es una señal de sabiduría.
El silencio interior conduce a la sabiduría, que a su vez es necesaria para escuchar, empatizar y amar a los demás. Sólo si estamos en el silencio dentro de nosotros mismos, podremos oir a los demás. De otro modo, sólo oímos nuestras propias reacciones a lo que dicen los demás. Si esperamos en silencio antes de responder a las emociones negativas que nos provoca alguien, podremos esquivar gran cantidad de conflictos y hostilidades.


martes, 28 de octubre de 2008

Recuerdos de mi viaje a Avalon


Cuando me hablaron la primera vez de Avalon no sabia de que me estaban hablando. Mi mundo había estado ajeno a su existencia.
Empecé a interesarme por la tierra de Arturo, de Merlín, Morgana, de Hadas, elfos, druidas. Empecé a sentir una necesidad muy fuerte de conocer este lugar.
Comenzaron a cruzarse coincidencias a mi alrededor. Me llegaron información de libros, de gente que habían viajado a este lugar tan mágico hasta que llego el día que entre a una pagina de Internet llamada viajes sagrados y fue justo cuando decidí viajar a este lugar.
Avalon, Mítica región del Grial donde se funden tradiciones celtas, desaparecen leyendas y en donde druidas y magos ayudan a reyes confabulando a los cuatro elementos.
La energía del lugar despierta sentimientos dormidos donde yo empecé el camino de mi reencuentro.
Duro a veces, fácil la mayoría, pero la puerta quedo abierta.
El pueblecito llamado Glastombury es el típico pueblo ingles pero en cuanto lo observa ves que la mayoría de sus tiendas venden incienso, velas, magos, hadas, ángeles, amuletos, piedras......... La sensación de la magia va contigo en todo el trayecto del viaje.
No se si Morgana y Merlín verdaderamente existieron.
Yo siempre racionalizo todo, aunque me guste hablar de hadas, duendes, magos que sacan de ti ese niño interior que todos llevamos dentro. Un energía diferente me lleve de ese lugar. Dicen que cada viaje provoca en nosotros un cambio y de eso estoy segura ya que se instalo en mi vida la magia de ese lugar.

Las Nieblas de Avalon

Las nieblas de Avalon



Los misterios de Avalon

domingo, 5 de octubre de 2008

CAMBIOS EN LA VIDA


Todo en la vida son cambios, pequeños y grandes, buscado a veces y en otras ocasiones son inesperado. Cambiamos de aspecto, conocemos a personas nuevas, nos mudamos, cambiamos de trabajo........Pero a veces hay cambios que pueden desestabilizarnos y nos cuesta adaptarnos. La mejor manera de hacerlo es aceptarlo y actuar, extraer de esa experiencia las enseñanzas que nos permita crecer como personas.

Estos cambios plantean desafíos continuados, a los que volvemos una y otra vez en etapas posteriores del viaje de la vida.

Todo fluye, nada permanece "Esta visión de la realidad se atribuye al filósofo griego Heráclito. La vida es cambio constante, inevitable y necesario.

Todas las personas nos hemos visto en alguna ocasión ante un cambio que requería un considerable esfuerzo de adaptación. Y esta adaptación suele transcurrir con dolor.

En un principio cuando nos vemos ante determinados cambios procuramos amoldarnos a situaciones fluctuantes y vamos manteniendo el equilibrio mediante cambios constantes, pequeños ajustes en nuestra conducta para que todo siga más o menos igual: llamamos a los amigos cuando necesitamos compañía; si nos han hecho daño, procuramos reparar nuestras emociones........

Pero a veces algo deja de funcionar y perdemos el equilibrio. Por mucho que lo intentamos, esos pequeños ajustes ya no funcionan para volver a la estabilidad porque algo más grave ha pasado. Cuando nuestro entorno cambia de tal manera que los ajustes y soluciones que hemos ido aplicando hasta el momento ya no son suficiente para recuperar nuestro equilibrio es necesario que aprendamos nuestras estrategias y que adoptemos hábitos y emociones diferentes modificando nuestra forma de pensar para que al final encontremos un equilibrio diferente.

Podemos resistirnos a aceptar la nueva situación y no adaptarnos, pero esta actitud no hará más que aumentar el sufrimiento. Podemos también resignarnos pasivamente a las circunstancias, someternos y sufrir las consecuencias. Este camino nos llevara directo a la depresión.

Considero que tenemos que encontrar el camino medio. Es necesario saber que todo cambio te lleva a una perdida-lo que implica cierta tristeza- pero la mejor manera de afrontarlo es considerarlo una oportunidad para crecer. Cuando ocurre algo grave, resulta casi imposible divisar algo positivo. No obstante, los cambios dolorosos nos brindan la oportunidad de aprender y crecer.

Las personas nunca somos capaces de desarrollar nuevas conductas y estrategias como cuando sentimos dolor. Cuando estamos bien, no tenemos tanta necesidad de crecer y mejorar.

Hay personas, incluso, que aprovechan los cambios dolorosos para reorientar la vida.

Sea como fuere, el reto para todos nosotros esta en aprovechar los cambios para convertirnos en una persona mejor, más competente y más sabia.

Es cierto que cuesta enfrentarse a los cambios que se producen en contra de nuestra voluntad, pero en todo caso la transformación interna sólo depende de nosotros mismos. Así, todo cambio se convierte en oportunidad: nosotros decidimos ser personas dolidas y frustradas o mejores seres humanos.

Como dijo Edgar Jackson , "lo que importa no es lo que la vida te hace , sino lo que tu haces con lo que la vida te hace".